
El viceministro de Minas, Jorge Chávez Cresta, manifestó que se reunirá esta semana con las empresas que operan las unidades Apumayo, Breapampa, Pallancata e Inmaculada (ubicadas en el sur de la región Ayacucho) a fin de conocer las posibles modificaciones a sus estudios ambientales y a sus planes de cierre de minas.

Tres de las minas, Inmaculada, Pallancata y Apumayo, representarán 15.1 millones de onzas al año, o poco más de 10% de la producción de plata peruana, durante los próximos dos años, escribió el consultor senior de CRU, Francisco Acuña, en una respuesta por correo electrónico.

El ejecutivo mencionó que la empresa minera está dispuesta a reunirse con las comunidades de la zona donde operan (los distritos de Chaviña y Sancos, provincia de Lucanas, en la región Ayacucho) para explicar cómo se pueden beneficiar con la actividad minera.

Los consumidores de litio que suministran baterías para vehículos eléctricos están buscando contratos de más largo plazo con los productores, para asegurarse el abastecimiento durante el mayor tiempo posible en un mercado en el que la escasez ha impulsado los precios a máximos de más de tres años.

La balanza de riesgo en el sector minero de Perú se ha vuelto a inclinar tras un impulso hacia cerrar algunas operaciones que ha provocado estremecimientos en la industria.

El exministro de Energía y Minas, Miguel Incháustegui, dijo que lo sucedido en Ayacucho con el Plan de Cierre de Minas anunciado por el gobierno fue una falta de previsión, de ser preventivos para generar e insistir con el diálogo.

Las acciones de Hochschild Mining caían alrededor de 8% el martes, luego de colapsar un 27% un día antes después de que el gobierno de Perú anunciara que no aprobaría extensiones operativas para su mina de plata insignia Inmaculada.
