Manuel Cadenas, Gerente de Operaciones de Relaves y Aguas de la Sociedad Minera Cerro Verde

Manuel Cadenas, Gerente de Operaciones de Relaves y Aguas de la Sociedad Minera Cerro Verde.

ProActivo | La guía del nuevo Estándar Global de Gestión de Relaves para la industria minera implementada recientemente por el Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM) ya está siendo implementada gradualmente en el mundo, incluyendo el Perú y tiene su foco en la gobernanza, refirió Manuel Cadenas, Gerente de Operaciones de Relaves y Aguas de la Sociedad Minera Cerro Verde

“La industria minera en general se ha puesto a trabajar y ha logrado fusionar los conceptos de lo mejor de todos los estándares existentes en este gran estándar global”, destacó al participar en el Jueves Minero “Operación y gestión de la presa de relaves en Cerro Verde”, organizado por el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP) y en el que participaron como panelistas Antonio Samaniego, ex presidente del IIMP y presidente de SRK; Luis Vargas, director de Minas y Petróleo; y Mónica Belling, directora de ProActivo.

La gobernanza es fundamental en la gestión de relaves

Cadenas comentó que la iniciativa del ICMM, pone el foco de la gestión de relaves en diferentes aspectos, no solo en lo técnico, sino también en la gobernanza.

Informó que las grandes compañías mineras adscritas al ICCM, como Cerro Verde a través de Freeport McMoran, ha participado y participa activamente en la marcha y desarrollo del estándar global.

Asimismo, destacó que Cerro Verde, situada en Arequipa cuenta con dos presas de relaves: la Enlozada y Linga, ambas son superficiales y del tipo de línea central

Dijo que el nuevo estándar global de gestión de relaves para la industria minera involucra el de instalaciones superficiales y puede ser de tres tipos: aguas abajo, aguas arriba y línea central, “que son los tipos más comunes en Sudamérica”.

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“Lo importante de esto es que, previo a tener este estándar, teníamos distintos estándares. En esta parte del mundo, por ejemplo, teníamos mucha influencia del estándar canadiense, y del otro lado del mundo, del australiano. Sin embargo, la industria minera ha logrado fusionarlos en este nuevo gran estándar global”, explicó Cadenas.

Dijo que el nuevo estándar pone el foco en el aspecto técnico y también en la gobernanza, de la cual anotó que involucra a los diferentes actores y las responsabilidades que tienen para la instalación de los relaves; y que lo cual es importante porque esa gestión constituye el corazón de cualquier éxito operacional minero dentro de un estándar, y poder tener instalaciones altamente seguras.

Abarca el proceso minero hasta el post cierre

“La guía se ocupa de todo el proceso de las instalaciones de relaves, desde la concepción del proyecto y continúa con el diseño, construcción, operación, el cierre, y el post cierre”, detalló.

Anotó que aquello es importante, porque una instalación de relaves no vive solo lo que vive una operación minera, sino que se queda ahí, por lo que la gestión de todo el ciclo es de vital relevancia.

“La guía nos ayuda a aterrizar las recomendaciones y los mandatos del estándar global de relaves. La minería formal toma estos estándares y las compañías que trabajan de manera formal puede usar esta normatividad para poder tener instalaciones de relaves con garantía segura”, añadió.

Proceso de una instalación de relaves

Precisó que normalmente una instalación de relaves superficial comienza con la construcción de un dique de arranque, que salvaguarda el almacenamiento de los relaves, y luego viene el proceso para ser separado en arena gruesa o fina.

“Cada instalación de relaves tiene su propio diseño, pero típicamente está hecho de material de préstamos, puede ser de concreto y en alguna zona con material de muy baja permeabilidad, como la arcilla o asfalto”, pormenorizó.

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Asimismo, apuntó que tiene un sistema de drenaje en la parte inferior para capturar el agua que viaja desde la zona del embalse hacia fuera de la instalación, y que es recuperada y rebombeada al proceso de la operación minera.

Destacó que la instalación de relaves La Enlozada, de Cerro Verde, tiene un proceso que fija los puntos de relaves y de cómo va a viajar la arena, cómo se va a separar del agua, así como ponerla en el sistema de bombeo para su recuperación.

“En nuestra planta, la mayor parte del agua usada, es la recuperada del relave, por lo que es vital contar con un óptimo sistema de bombeo de esa agua de vuelta al proceso, y lo que permite, a la vez que la instalación sea capaz de recibir más relaves”, subrayó.

En Perú se usa más disposición superficial

Subrayó que en el Perú se usa sobre todo la disposición en superficie, por la que se puede almacenar los relaves que salen de una planta concentradora.

“Es un almacenamiento convencional, que permite quitarle agua a los relaves, quedando más que lodo líquido o en pasta, que tiene más de 83% de sólidos”, indicó.

Ilustró que se puede construir aguas arriba; es decir avanzando hacia el embalse; y también ir aguas abajo, retrocediendo desde el embalse; y con el método de línea central, con la construcción vertical de un dique.

Asimismo, acotó que, en la disposición superficial de relaves, este material puede ser incluso colocado en los tajos de minería abierta en desuso. Remarcó que las presas de relaves no son como las presas de agua.

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Relaves de presas de Canadá, EE.UU. y Chile 

Manuel Cadenas manifestó que las presas en Canadá, Norteamérica y el norte de Chile, normalmente son instalaciones de relaves superficiales y se parecen, pero tienen diseños diferentes.

“En general, los diseños de las presas no dependen solo de lo que el operador desea construir, sino de las condiciones del entorno. Si yo tengo una zona arenosa o más plana, como en Chile, uso material de préstamos y construyo una instalación de relaves con un dique y depósito de agua”, mencionó.

Sin embargo, aclaró que cuando la zona es de quebradas, se levanta un dique cruzando la quebrada y se aprovecha para guardar el relave.

“En Canadá, EE. UU y el norte de México, hay presas de arenas y clonadas como la que tenemos en Arequipa y que son de línea central, y en Chile igualmente”, completó el experto.

En consecuencia, sostuvo que los diseños de las instalaciones de relaves obedecen al entorno, al ambiente, y es crítico dependiendo de qué tan sísmica sea la zona.

“Nosotros (en Cerro Verde) vivimos en una zona altamente sísmica, hay cierta cantidad de lluvias, pero en Canadá y el desierto de Arizona llueve mucho más, al igual que en Asia y Brasil, por lo que uno adapta el diseño y genera las propiedades de la instalación de relaves, dependiendo de esos factores”, acotó.

Camino a la IA

Aseguró que la Inteligencia Artificial (IA) alcanza a las instalaciones de relaves. “Ya está incorporando la automatización en puntos importantes, como la adquisición de datos para la generación de alarmas, para que no dependa de la manipulación personal”, citó.

Sin embargo, hizo hincapié en que la IA es un razonamiento más complejo de procesamiento y de autoaprendizaje en materia de relaves, “que va venir seguramente en el futuro cercano”.