Rafaela Delgado Loayza, actual gerente de Medio Ambiente y Permisos de Mina Justa

ProActivo | Perú en los últimos 25 años ha fortalecido la institucionalidad ambiental, mediante la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), sea para la explotación o exploración, bajo la certificación y fiscalización ambiental. En la actualidad, un instrumento adicional puede ser la promoción de incentivos ambientales, manifestó, la ingeniera Rafaela Delgado, gerente de Medio Ambiente y Permisos de Marcobre.

Lograr la certificación ambiental es el corazón de un proyecto minero, representa un elemento de vital importancia pues garantiza la salvaguarda del medio ambiente de su entorno, explicó.

“Debemos centrarnos en lograr un estándar positivo como proyecto y como mina. Si bien, evaluar los impactos positivos y negativos es un trabajo duro, debemos incluir todas las medidas de protección ambiental, incluyendo los procesos de participación ciudadana”, agregó al intervenir en II Foro Ambiental Minero – Gold Fields “Certificación Ambiental”.

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Perú registra un avance normativo ambiental

La ejecutiva afirmó que el Perú tiene un avance en normas ambientales, de coordenadas correctas predecibles para hacer procesos de certificación ambiental orientados a un buen desempeño y con tiempos bastante llevaderos.

El éxito de la certificación ambiental no solo viene por lograr rápido un documento de aprobación, de una correcta cobertura desde la ejecución hasta el plan de cierre de una mina, sino también tiene que garantizar que los planes de manejo tengan un impacto adecuado y sirva para construir una relación social de largo plazo con las comunidades involucradas”, explicó.

Dijo que profesionales mineros y ambientales en la minería moderna en el Perú, tienen como fin principal “viabilizar proyectos que tengan repercusión en el desarrollo del país”.