King Copper Discovery, compañía canadiense que cotiza en la TSX Venture, anunció la adquisición de ocho concesiones adicionales que suman aproximadamente 7,170 hectáreas, contiguas al norte de su proyecto Colquemayo, en la región Moquegua. Con esta movida, su superficie total pasó de 6,600 a 13,770 hectáreas, un crecimiento de más del 100%.
Las nuevas concesiones se delimitaron tras revisar datos históricos e imágenes satelitales que revelaron anomalías geoquímicas de cobre, oro y molibdeno, las mismas que ya se habían identificado en el núcleo del proyecto. Esa información reforzó la tesis de que Colquemayo no es solo un yacimiento puntual, sino un distrito con potencial para albergar múltiples sistemas porfiríticos, similares a los que se encuentran en la franja andina que comparte con operaciones como Cerro Verde, Quellaveco, Cuajone y Toquepala.
El CEO de la compañía, Jonathan Richards, indicó: “El extenso trabajo técnico realizado hasta la fecha ha avanzado significativamente nuestra comprensión del sistema y ha reforzado nuestra convicción de que Colquemayo tiene el potencial de albergar múltiples sistemas porfiríticos”. La expansión, añadió, “fortalece nuestra posición en todo el distrito y mejora la oportunidad a largo plazo”.
Este movimiento llega en un momento clave para la compañía. A mediados de año, King Copper Discovery recibió la aprobación de su Declaración de Impacto Ambiental (DIA), un permiso que autoriza un programa de perforación diamantina de hasta 36,010 metros, distribuidos en 59 pozos desde 40 plataformas. La compañía ya completó las visitas técnicas con los contratistas que participan en la licitación y se prepara para lanzar la campaña, que está totalmente financiada tras una colocación privada de US$15 millones cerrada en setiembre de 2025.
El plan inicial apunta a extender las intersecciones de alta ley identificadas en el objetivo Amata-Cairani, donde la perforación histórica devolvió 237.3 metros con 2.4% de cobre, incluyendo tramos de 161.2 metros con 3.4% y 31.3 metros con 14.8% de cobre. También se probarán las anomalías en profundidad en Coripuquio y otros cuatro objetivos prioritarios, donde los datos espectrales y la presencia de vetillas tipo pórfido sugieren la proximidad de una intrusión porfirítica.

Email: [email protected]























Deja una respuesta