Carlos Torres

Por
Director de Ingeniería de Gestión Minera de Universidad Peruana de Ciencias ()

Si hiciéramos un análisis de las noticias sobre minería que la mayoría de peruanos recuerda, estoy seguro que las que estarían en el top of mind serían aquellas vinculadas a conflictos sociales. Tía María o Las Bambas son algunos de los últimos proyectos mineros que se han visto truncados o han sufrido paralizaciones por no contar con la llamada licencia social.

¿Qué es lo que ocurre con las empresas mineras que con el pasar de los años no han logrado salir de esa imagen negativa, a pesar de ser el sector que genera el 60% de las exportaciones y el 10% del PBI nacional?* Estas cifras dan cuenta, claramente, de la relevancia que tiene este sector para el desarrollo del Perú. Pero al parecer no ha sido suficiente, pues los últimos diez años se han truncado 3 grandes proyectos mineros (Río Blanco, Conga y Tía María), generando pérdidas de cerca de US$ 8 700 millones de inversión por no contar con el consentimiento de las comunidades, que temen que la actividad extractiva ponga en riesgo su bienestar. **

A lo largo de estos años la innovación ha ayudado a mitigar y/o compensar los impactos que la operación en sí podría traer, incorporando innumerables avances a la minería en términos técnicos. Hoy es posible tener operaciones más seguras, reduciendo costos y riesgos a través del uso de robots o drones, generar mayores eficiencias a través del control remoto de flotas y automatizando muchos de los procesos con las nuevas tecnologías a fin de conseguir un uso cada vez más eficiente de los recursos agua, aire y tierra. Estos avances, para algunos, podrían parecer una tendencia a la reducción de los trabajadores en las operaciones mineras. La realidad es muy distinta.

Hoy más que nunca se hace necesario contar con ejecutivos capaces de gestionar todos estos avances. Incluso, según un estudio realizado por Manpower, el 88% de los empleadores planea mantener o aumentar su personal debido a la automatización.***

Aquellos que llegan a trabajar en las operaciones mineras, ya no solo deben contar con las competencias técnicas; sino que se requiere de ellos otro tipo de habilidades que les permitan comunicar las propuestas de su compañía de manera efectivaliderarequipos que sean capaces de entender que para realizar su trabajo no basta solo saber de ingeniería, sino que es necesario tener una visión holística de todos los stakeholders. Es necesario entender que, para conseguir mejores resultados, es importante involucrar a todos aquellos que de alguna manera son impactados por las acciones del sector. A esto también le llamo innovación, aunque no necesariamente en términos técnicos sino de gestión.

La gestión entendida así es, desde mi punto de vista, el camino para consolidar la minería moderna. Qué quiero decir con esto, que unagestión moderna e innovativa de las operaciones traerá beneficios en los siguientes ámbitos:

  • el de la eficiencia, si bien la tecnología per se es importante, conocer cómo adaptarla a los propios procesos, en qué momento hacerlo y cuál es la mejor propuesta hará la diferencia.
  • el de la comunicación integral, conociendo a todos los stakeholders y adecuando la comunicación a cada uno de ellos, para tener la certeza de que están recibiendo los mensajes correctos.
  • el de una visión holística, así cuando lleven una propuesta técnica, propia de la operación, tendrán la capacidad de darse cuenta si afecta o no los beneficios no solo de la empresa sino de la comunidad.

Aquellas compañías que han conseguido mantener un diálogo constante con sus diferentes stakeholders (principalmente las comunidades) para recoger y comprender sus percepciones e intereses, son las más exitosas. La aprobación continua o amplia aceptación de un proyecto de inversión (entiéndase la licencia social) es fruto de estas acciones.


*        Fuente: Banco Central de Reserva.

**      Fuente: Ministerio de Energía y Minas.

***    Fuente:  Revolución de Habilidades  2.0. Los robots no necesitan postularse: soluciones humanas para la revolución de las habilidades. Estudio realizado por Manpower Group, 2018.