Luis Miguel Castilla encuentra al sector minero “un tanto vapuleado”.

ProActivo | Luis Miguel Castilla Rubio, director Ejecutivo de Videnza Instituto, manifestó que Perú atraviesa una etapa de economía estancada que puede ser superada con la visión de desarrollo territorial.

Al margen de la discusión si estamos o no en recesión, “sí podemos decir que estamos en un proceso de estancamiento en el país”, agregó al intervenir en la Sesión Gobernanza: “Análisis de los desafíos de gobernanza en el Perú con un enfoque multidimensional”, organizado por Premios ProActivo.

El exministro de Economía y Finanzas (MEF), afirmó que, pese a este grave panorama, el gobierno no tiene un sentido de urgencia a sabiendas de que el mayor riesgo que enfrenta el país, es el estancamiento económico cada vez más fuerte y que de un crecimiento potencial de 6% hace una década “hoy somos un país que tiene un crecimiento potencial de 2,5%”.

“La minería, que podría hacer la diferencia (para ir saliendo esta situación) es un sector que de cierta forma yo lo encuentro un tanto vapuleado, tan es así que la presidenta de la República lo omite citar en una coyuntura muy difícil. Eso es un claro ejemplo de falta de sentido de urgencia”, dijo tras destacar que tiene un importante peso para el país.

El director de Videnza Instituto lamentó que la discusión sobre la encrucijada económica que vive el país no está internalizada entre los políticos y el gobierno, lo que se refleja en el postergamiento de los proyectos mineros por el drama que significan obtener las licencias, los permisos, etc. “Pero hay un equipo de seguimiento en el Ministerio de Economía que tiene dentro de su cartera nueve proyectos, y ahí van a tener algunos avances importantes, como ha sido el destrabe de la Ampliación Inmaculada; sin embargo, hay otros aún detenidos”, acotó.

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Señaló que aquello es un problema serio porque los proyectos mineros no se están impulsando dentro de los plazos correspondientes, y no hay un sentido de proporcionalidad, “sin ver que nos estamos perdiendo una oportunidad muy grande de desarrollo”.

Desarrollo territorial puede impulsar minería

El economista manifestó que para superar la actual situación podría haber un avance por el lado de los permisos con tema del desarrollo territorial. “Ahí creo que hay una oportunidad a nivel de una visión distinta de que hay que pensar en el territorio, ya no tanto en la jurisdicción política administrativa, sino pensar más allá de eso, y mucho de las intervenciones que he escuchado apuntan hacia ello.

Aseguró que el concepto de desarrollo territorial está muy involucrado en fortalecer la planeación del cierre de brechas; y la planificación para materializar oportunidades. “Se trata de una tarea pendiente para que no ocurran lamentables situaciones como la registrada en la comunidad de Yarabamba, que es uno de los distritos con mayor proporción de canon per cápita del país, pero no tiene agua potable, pero sí un estadio municipal hermoso, obviamente sin agua”, puso como ejemplo.

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Anotó que eso grafica la existencia de una desconexión total entre la planificación de las brechas y la potencialidad con que efectivamente cuenta determinado territorio.

Menor producción minera

Refirió que los ingresos fiscales del país siguen cayendo porque la producción en general no aumenta como podría hacerlo, y sobre todo en el sector minero. “Eso se ve claramente reflejado en esta caída de los ingresos tributarios vinculados a la minería y a otros sectores vitales, que me hace acordar cuando hubo este quiebre en los precios de las materias primas en el 2013 y el MEF fue sitiado por alcaldes que exigían que le compensemos por la reducción del canon”, subrayó.

Al respecto, destacó que, pese a la caída de la producción en la minería, mantenemos precios altos en los metales claves, y que van a seguir así por la transformación energética que requiere con urgencia de esos minerales, como el cobre.

Desarrollo sostenible

En materia de desarrollo sostenible, comentó que este avance tiene que ser involucrado en el desarrollo territorial que beneficie por igual a las comunidades del entorno minero, pues actualmente se ven externalidades positivas que no son compartidas por todos, y afectan a muchas comunidades, lo cual requiere de una cohesión.

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“Tiene que haber mayor respeto al aprovechamiento sostenible de los recursos mineros y así evitar conflictividad como parte de una eficiente gobernanza territorial, con lo que se descartan incidentes como los ocurridos en Las Bambas”, trajo a colación.

Señaló que hay muchas provincias y distritos ajenos a recibir algún tipo de beneficio por la   explotación de sus recursos, y que lo cual es un tema muy importante a poner en la agenda dentro de una visión territorial.

“Somos un país minero que produce mucha renta, pero que no beneficia a toda la población, y si uno se fija en la inversión pública financiada por el canon, es el ciclo normal de inversión pública que va desde la planeación de cerrar las brechas en teoría hasta que se formula el presupuesto, pero raramente está presente a la hora de la ejecución”, advirtió.

Encadenamientos productivos

Dio a conocer que en Videnza Instituto, trabajan en propuestas del Bicentenario relacionadas a la marcha de la minería del país, haciendo hincapié en los otros aspectos productivos que puede propiciar. “Se trata de mayores encadenamientos productivos y de empleo, y hemos visto que hay ciertos aspectos que implican a la política pública y que implican espacios de llegar a consensos y participación multiactor”, pormenorizó.

Luis Miguel Castilla puntualizó que debe darse una relación positiva de -a mayor canon minero, mayores multiplicadores de bienestar- y con una visión territorial que involucre a las zonas de influencia directa e indirecta, descartando así los flujos migratorios hacia las comunidades beneficiadas, como actualmente ocurre.