Premios ProActivo 2026

Perú moviliza brigadas ante la doble amenaza del Fenómeno El Niño y la crisis hídrica (Exclusivo)

•

Walther León Lecaros, presidente del Ingemmet

ProActivo | El impacto del cambio climático y la constante variabilidad del océano tienen al Perú en alerta. Por un lado, la franja costera prepara sus defensas para resistir las lluvias intensas y los desprendimientos de tierra que trae consigo el Fenómeno El Niño. Por el otro, la sierra central y el sur enfrentan una escasez hídrica cada vez más severa. Ante esta compleja realidad, la recolección de datos geocientíficos directamente en el terreno se ha convertido en la herramienta principal del país para prever desastres y proteger a las poblaciones más vulnerables.

15 brigadas en marcha y el despliegue en 22 regiones en emergencia

Tras la declaración oficial de emergencia en 22 regiones del país, los equipos técnicos del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet) iniciaron un rastreo intensivo para ubicar quebradas inestables, laderas en peligro y cauces con alto riesgo de desbordamiento. El trabajo de campo se ha estructurado en dos etapas estratégicas perfectamente coordinadas.

En la primera fase, enfocada en la respuesta previa al evento en el norte y centro del país, un contingente de 10 brigadas geocientíficas completó la revisión técnica en el corredor que abarca desde la región Tumbes hasta Lima Metropolitana. A esta acción le sigue una segunda etapa enfocada en el sur: a partir de la primera semana de octubre, 5 brigadas adicionales ingresarán a las cuencas del sur para evaluar los puntos críticos de Arequipa, Moquegua, Tacna, Ayacucho y Huancavelica.

El Ing. Walther León Lecaros, presidente del Ingemmet y referente en investigación geocientífica, conversó con ProActivo para explicar la importancia estratégica de intervenir con anticipación en el terreno.

«Nosotros formulamos un plan de atención que está en plena ejecución, tanto para la etapa pre-Niño como posterior para la etapa post-evento Niño. La información geocientífica nos ayuda en la toma de decisiones para los elementos más álgidos que estamos necesitando», señaló.

Estrés hídrico: calidad del agua y prevención de desplazamientos

A la par de las lluvias torrenciales en el norte, la falta de agua dulce en otras zonas se posiciona como una emergencia estructural de fondo. A diferencia del Fenómeno El Niño —un evento natural cíclico manifestado en huaicos e inundaciones concentradas en cuencas bajas—, la crisis hídrica responde al calentamiento global antropogénico, el cual acelera el derretimiento glaciar y reduce las reservas globales. A nivel internacional, este desabastecimiento ya no es solo una amenaza agrícola, sino un factor que comienza a forzar el desplazamiento de comunidades enteras.

En el plano nacional, la prioridad no se limita a asegurar el caudal disponible, sino a certificar la calidad del agua para evitar que la falta de recursos genere fricciones entre las actividades productivas y las poblaciones locales.

«La crisis hídrica ya es una prioridad nacional e incluso a nivel mundial. Muchas migraciones de algunos asentamientos poblacionales en el mundo ya se están dando justamente por la ausencia de agua. Aparte de tener agua dulce, tiene que ser un agua de calidad y se tienen que tener estudios previos justamente para evitar el tema del conflicto entre las operaciones mineras y la gestión del agua», señaló el Ing. Walther León.

Soluciones: represas, canales y riego por goteo

Hacer frente a esta doble amenaza exige inversiones directas en infraestructura de almacenamiento. La construcción de represas, reservorios y canales —a través de alianzas entre el sector público y el privado— se vuelve imprescindible para abastecer a las ciudades con mayor grado de vulnerabilidad.

En el campo, el cambio de modelo de riego marca una diferencia fundamental. Reemplazar el riego tradicional por inundación por sistemas de riego por goteo no solo ahorra enormes volúmenes de agua en un contexto de escasez, sino que previene deslizamientos y fallas geológicas provocadas por la saturación hídrica de los suelos.

«El calentamiento global nos lleva a la pérdida de glaciares y a menos recursos de agua dulce. La agricultura ha hecho grandes cambios, como el uso del riego por goteo, lo cual permite evitar el riego por inundación, que incluso nos trae problemas de geodinámica por la sobresaturación de agua. Tenemos que entrar a grandes desafíos de cuidar el agua gota a gota», precisó el Ing. Walther León, presidente del Ingemmet, en el marco del XXIII Congreso Nacional de Geología organizado por la Sociedad Geológica del Perú (SGP).

Superar estos escenarios dependerá de mantener la recolección de datos en campo, impulsar la formación técnica en hidrogeología y poner la información de riesgo al alcance de quienes deben tomar las decisiones en el país.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Anunciantes

CURSO Gerencia Estratégica en Minería

Pan American Silver Perú

Cámara de Comercio Peruano Chilena

Cámara de Comercio Canadá Perú

AusIMM

CVC energía

ProActivo TV

ProActivo TV

Edición impresa

Revista-ProActivo_Edicion-262
Ver todas las ediciones

Síguenos

.

Eventos

SLOPE STABILITY 2026