La minerÃa ilegal en Perú ha alcanzado proporciones preocupantes, ocupando alrededor de 25 millones de hectáreas, según el 33° Observatorio de Conflictos Mineros en el paÃs. Este informe, presentado recientemente por CooperAcción, Grufides y Fedepaz, revela un aumento sostenido de los conflictos sociales, superando los 220 casos, el número más alto en los últimos siete años.
Aumento de conflictos socioambientales
En su mayorÃa, los conflictos están vinculados con la categorÃa socioambiental, representando más del 60% del total. De estos, el 67% tiene conexión directa con la minerÃa. El incremento de estos conflictos se refleja en un aumento de las acciones de protesta colectiva, que pasaron de 232 en agosto a 410 en octubre.
Expansión de la minerÃa ilegal
El informe destaca que la minerÃa ilegal se ha expandido peligrosamente a las fronteras, afectando zonas limÃtrofes con Ecuador y Colombia. La zona de la Cordillera del Cóndor y el rÃo Cenepa, asà como la frontera con Colombia en el rÃo Putumayo, son áreas particularmente afectadas. Esta expansión ha generado impactos ambientales y sociales significativos, especialmente en comunidades indÃgenas.
Poder económico y polÃtico de la minerÃa ilegal
La minerÃa ilegal ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos 15 años, aprovechando precios altos, especialmente en el caso del oro. Este auge ha permitido que acumule un considerable poder económico y ejerza control territorial con influencia polÃtica que se extiende desde alcaldes hasta congresistas. La estimación sugiere que ocupa alrededor de 25 millones de hectáreas, superando las concesiones mineras formales que ocupan cerca de 20 millones de hectáreas.
Impacto social y electoral
La minerÃa ilegal emplea aproximadamente a 400,000 trabajadores, superando a la minerÃa formal que emplea alrededor de 220,000. Esta base social considerable hace que el sector sea electoralmente atractivo y ejerza una influencia significativa en el ámbito polÃtico. La crisis sanitaria de la pandemia ha exacerbado la vulnerabilidad de ciertas regiones ante la minerÃa ilegal, ya que la presencia del gobierno es mÃnima.
DesafÃos y necesidades de intervención
Los expertos señalan la necesidad de un control más estricto de la cadena de suministros y la identificación de quienes facilitan instrumental y apoyo a la minerÃa ilegal. La ausencia del Estado ha sido un factor crÃtico que ha permitido la expansión de esta actividad. Para enfrentar este problema, se destaca la importancia de fortalecer a las organizaciones sociales de base, involucrando activamente a la sociedad para contrarrestar el avance de la minerÃa ilegal.
La minerÃa ilegal en Perú no solo representa una amenaza ambiental sino también un riesgo social y polÃtico significativo. La necesidad de intervenciones gubernamentales efectivas y la participación activa de la sociedad se vuelven esenciales para abordar este desafÃo en constante crecimiento.

