ProActivo

Más de 650 niños de educación inicial y primaria del fueron beneficiados con la construcción de aulas elaboradas con material reciclado donado por al Arzobispado de esa provincia constitucional, durante los últimos tres años.

Con el fin de mejorar la infraestructura educativa de estos menores que viven en situación de vulnerabilidad, la Diócesis del centralizó el apoyo de la empresa de hidrocarburos así como de otras compañías, poniendo en marcha un conjunto de obras a favor de estos alumnos.

Las tuberías de las operaciones de que ya no se destinan al uso industrial ahora cumplen un rol social porque están beneficiando a cientos de niños de escasos recursos y quienes tienen muchas limitaciones para estudiar”, señaló Miguel Martínez, director general de las Obras Educativas de la Diócesis del .

Las tuberías de las operaciones de que fueron donadas se utilizan en diferentes obras como en el colegio Santa Ana, ubicado en el Asentamiento Humano Ramón Castilla, en Gambeta, donde sus más de 250 alumnos de inicial y primaria tienen ahora siete aulas nuevas construidas con estas donaciones.

Anexa al colegio, se encuentra en plena construcción la Parroquia Santa Ana, cuyas columnas son las tuberías donadas. Se planea que el nuevo ambiente sea utilizado además, como un auditorio polifuncional para beneficio de la comunidad.

En Pachacútec, distrito de Ventanilla, también se está utilizando este material reciclado. En el colegio San Luis Gonzaga del Asentamiento Humano Luis Felipe de las Casas, se construyen siete aulas nuevas, que serán estrenadas el próximo año para recibir a estudiantes de secundaria, y sumarse a los 400 niños de inicial y primaria que existen actualmente.

La comunidad en general se beneficia con las donaciones. La Parroquia San Rafael de Arnáez en el Asentamiento Humano Santa Rosa y el Centro de Orientación Familiar, ambos en Pachacútec, también han usado estos tubos en su infraestructura.

La Diósesis del Callao tiene 15 colegios parroquiales de inicial, primaria y secundaria con más de 6,500 estudiantes; cuatro centros de Educación Técnica Productiva con 2,000 jóvenes formados en oficios técnicos, además de 280 estudiantes del Instituto Pedagógico Pablo VI, que serán los futuros maestros de la región.