Premios ProActivo 2026

¿Por qué la confianza y la colaboración para el destrabe minero son las grandes ventajas competitivas del Perú? (Exclusivo)

Cadena de valor e industria competitiva, Premios ProActivo 2026

ProActivo | Lima, Perú. Frente a la creciente demanda global de minerales críticos, el éxito económico del Perú no dependerá únicamente del tamaño de su cartera de inversiones en papel, sino de su capacidad para ejecutar proyectos, acelerar la tramitología y transformar la minería en un ecosistema productivo. La verdadera carrera frente a otros países de la región se ganará convirtiendo las vías de exportación minera en auténticos corredores de desarrollo territorial que beneficien a todas las industrias.

Esta fue la principal conclusión del panel «Cadena de valor e industria competitiva», desarrollado en la Gala de Premiación de los Premios ProActivo 2026. Los expertos internacionales, autoridades y líderes empresariales coincidieron en que la colaboración público-privada ha dejado de ser un tema de filantropía para convertirse en una estrategia de supervivencia y competitividad corporativa.

El moderador del espacio, José Carlos de Piérola, Líder Ejecutivo en Sostenibilidad e Inversión, sentó las bases del debate al advertir que el partido ya no se gana únicamente en la zona de extracción.

«La competitividad se juega fuera de la mina, en la carretera, en el desarrollo de los proveedores y comunidades. Por eso mismo, tejer alianzas ya no es un buen deseo ni responsabilidad social, es una mirada estratégica de negocio», enfatizó.

De vías de exportación a corredores de desarrollo integral

Para que el país aproveche este superciclo, la narrativa estatal respecto a la infraestructura debe evolucionar. Silvana Huanqui, consultora de la División de Energía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), propuso redefinir conceptualmente el impacto logístico de las operaciones.

«Un corredor económico minero debería entenderse como un corredor de desarrollo basado en la minería. O sea, no es un corredor de salida de mineral, sino una ruta crítica que puede conectar sectores productivos con territorios de consumo», explicó Huanqui.

La representante del BID advirtió que el agotamiento de los recursos es inevitable y que el gran reto es construir mecanismos (como el encadenamiento productivo y el canal fiscal) que garanticen la supervivencia económica de las comunidades una vez que las operaciones mineras terminen su ciclo de vida.

Destrabar proyectos: la auténtica carrera regional

Mientras países vecinos anuncian carteras teóricas millonarias o aplican nuevos incentivos fiscales, los panelistas aterrizaron la realidad peruana: de nada sirve tener reservas en el subsuelo si los trámites impiden su extracción.

Julio Molina, CEO de Komatsu Mitsui Maquinarias Perú, fue contundente al señalar que el liderazgo regional se definirá por la ejecución real.

«Vemos que estamos compitiendo por quién tiene la cartera de proyectos más grande… pero da un poco lo mismo si no logramos ejecutar. Yo creo que el primer país que logre destrabar los proyectos va a adquirir una ventaja competitiva de verdad», sostuvo.

Desde el sector público, Denisse Miralles, directora de Inversiones Descentralizadas (e) de Proinversión, reconoció la necesidad de un perfeccionamiento regulatorio y urgió a tomar decisiones firmes para viabilizar inversiones estratégicas.

«Ese recurso debajo del subsuelo no le está generando bienestar a nadie. Tenemos que colocar los esfuerzos para que esos proyectos sean viables. Creo que nos hemos quedado en esa admiración por nuestros reglamentos y procedimientos cuando no están enfocados al bien último, que es generar el bienestar para los peruanos», sentenció Miralles.

Asimismo, Miralles recalcó que el verdadero valor de un territorio se consolida cuando existen incentivos claros y una institucionalidad que garantice la paz social y la estabilidad jurídica, permitiendo que el inversionista privado opere con total tranquilidad respecto a sus compromisos contractuales.

«Que al final va a hacer que un territorio se valore, que esas industrias generen y aporten más de acuerdo con las potencialidades de determinada región y que también se generen esos incentivos para que la inversión pueda sentirse tranquila de que se respetan los contratos y de que hay seguridad para todos», señaló.

La infraestructura y la gestión de la conflictividad

Por su parte, Mauricio Núñez del Prado, gerente general de TISUR (Puerto Matarani), manifestó que el éxito logístico del sur no es casualidad, sino el resultado de haber unificado el desarrollo de múltiples proyectos mineros en una sola infraestructura de clase mundial, como la del Puerto de Matarani, la cual garantiza una continuidad operativa única en la región gracias a sus sistemas de respaldo tecnológico.

«Se logró hacer coincidir importantes proyectos mineros en el desarrollo de una sola infraestructura… tener una plataforma de conexión con el mundo, con sistemas de embarque con redundancia, que seguramente es uno de los pocos, si no el único puerto en Sudamérica, y probablemente en el mundo, que cuenta con estos sistemas de redundancia… Eso da la robustez que necesita el desarrollo de los próximos proyectos», afirmó el gerente general de TISUR.

Agregó que el éxito del ecosistema minero también descansa sobre una plataforma logística eficiente y pacífica. Mauricio Núñez del Prado, gerente general de TISUR (Puerto Matarani) —el último eslabón del vital corredor minero del sur—, recordó que la riqueza geológica de la nación está garantizada, pero la institucionalidad del entorno requiere atención.

«El problema del Perú no está debajo de la tierra, porque creo que somos lo suficientemente afortunados y ricos para seguir creciendo. Los desafíos están más en la gestión de los gobiernos, de los privados, en proponer mayor competitividad», afirmó el líder portuario.

Además, subrayó que, si bien herramientas como Obras por Impuestos ayudan a resolver la conflictividad social, es deber del Estado proveer las condiciones mínimas de conectividad y desarrollo regional.

Conocimiento: el verdadero legado del ecosistema minero

El debate abordó la transferencia tecnológica y cómo los grandes proveedores impactan en las economías locales. Julio Molina enfocó el desarrollo de la innovación no solo en los equipos pesados, sino también en el capital humano.

«Más que traer tecnología, lo que nosotros estamos trayendo es conocimiento… Al final, todas estas tecnologías y las máquinas se deprecian, pero el conocimiento queda. Y ese yo creo que es el gran legado», concluyó el CEO de Komatsu Mitsui Maquinarias Perú, resaltando hitos como el ensamblaje de camiones de gran tonelaje liderado exclusivamente por mujeres técnicas peruanas.

El bloque cerró con un consenso claro: en la actual coyuntura global, la industria minera peruana solo mantendrá su atractivo si actúa como un ecosistema articulado que transforma los recursos finitos en capacidades institucionales, sociales y tecnológicas duraderas.

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