
La inversión aumentará la capacidad anual en aproximadamente 160,000 toneladas métricas de aluminio primario, dijo la empresa minera global, añadiendo que sería suficiente para alimentar 400,000 automóviles eléctricos.

El porcentaje de existencias de aluminio ruso en los almacenes registrados en la Bolsa de Metales de Londres (LME) ascendió al 53% del total en marzo, o 220.575 toneladas, frente al 41% de enero, mostraron el martes datos de la página web de la Bolsa.

Los precios del aluminio tocaban el martes su nivel más alto en más de una semana debido a los recortes de producción del principal productor, China, aunque el aumento de los inventarios limitaba las ganancias.

Los precios del aluminio subían el lunes debido a la preocupación por la oferta, tras conocerse que las fundiciones de China, principal productor mundial, están reduciendo la producción.

Los precios del aluminio tocaban a un mínimo de cinco semanas el miércoles, presionados por la débil demanda china y una rápida acumulación de inventarios en los almacenes, antes de recuperarse en la sesión.

Los precios del aluminio cayeron el lunes a mínimos de cinco semanas debido al aumento de las existencias en los almacenes autorizados de la Bolsa de Metales de Londres (LME), mientras que el cobre se vio favorecido por los datos chinos, que mostraron un aumento de los nuevos préstamos bancarios.

La comercializadora de materias primas Glencore ha entregado 40.000 toneladas de aluminio ruso a los almacenes aprobados por la Bolsa de Metales de Londres en el puerto surcoreano de Gwangyang, dijeron a Reuters dos fuentes con conocimiento del asunto.

El aluminio subía el martes, ayudado por la debilidad del dólar y una fuerte caída en los inventarios disponibles en la Bolsa de Metales de Londres (LME), pero el aumento de los casos de COVID en China y las expectativas de un excedente de oferta el próximo año limitaban las ganancias.

Los precios del aluminio caían el martes tras un aumento de casos de COVID-19 en China que reducía aún más las esperanzas de que el principal consumidor de metales del mundo afloje sus estrictas restricciones.

El descenso del dólar, que abarata los metales para los tenedores de otras divisas, contribuía a impulsar el cobre, al igual que la caída de las existencias en los almacenes de la LME, según los operadores.