Este proyecto fue posible gracias a la alianza estratégica entre Minera Poderosa, el Centro Internacional de la Papa (CIP), Asociación Pataz, la Municipalidad Distrital de Chugay y agricultores de Chugay. Esta iniciativa, cofinanciada por Poderosa y la Cooperación Alemana GIZ, ha demostrado cómo la innovación y la colaboración pueden transformar la producción de papa en zonas altoandinas.