
Los precios del cobre subían con fuerza el viernes y se encaminaban a su mayor ganancia semanal desde 2016, con un alza en los valores de la energía que amenazaba con frenar el suministro del metal, justo cuando las existencias de operadores como la LME y la ShFE están en mínimos.

El reciente aumento de los precios de la energía ha sido descrito como una acto de represalia de los combustibles fósiles tras años de escasa inversión. La última perspectiva a largo plazo de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés) lo deja más claro: no estamos invirtiendo en energía, punto.

Las autoridades desde Pekín a Chennai intentaban llenar el enorme vacío de suministro de energía este martes, provocando que el mercado mundial de acciones y bonos se tambaleara por temor a que los crecientes costos de la energía aviven la inflación y reduzcan la recuperación económica.

Brasil, por ejemplo, está al borde del racionamiento de energía y de sufrir grandes apagones, y tendrá que depender en gran medida de la importación de suministros de Uruguay y Argentina durante el próximo mes hasta que comience la temporada de lluvias y se repongan las presas. Eso afectará a todo el continente, en…