
Los precios del cobre subían el martes, ya que un dólar más bajo reforzaba las esperanzas de una mayor demanda generadas por la decisión de China, el principal consumidor, de flexibilizar sus mandatos de cuarentena por COVID-19, pero las preocupaciones sobre el crecimiento mundial limitaban las ganancias.

Los precios del cobre bajaban el miércoles, ya que la preocupación por la debilidad del crecimiento mundial pesaba más que las esperanzas de una recuperación de la demanda en China, el principal consumidor de metales del mundo.

Los precios del cobre caían el martes, ya que las dudas sobre la demanda de China, el principal consumidor, se veían reforzadas por un dólar más fuerte, aunque había cierto apoyo de una fuerte caída de los inventarios en almacenes aprobados por la Bolsa de Metales de Londres (LME).

Los precios del cobre tocaron el lunes a su mayor nivel en más de dos semanas, debido a la disminución de los inventarios y la debilidad del dólar, aunque las ganancias se veían limitadas por el daño causado a la demanda por los confinamientos por el coronavirus en su principal consumidor, China.

El comité del cobre de la Bolsa de Metales de Londres (LME) recomendó prohibir nuevos suministros de metal ruso en la bolsa, según personas familiarizadas con el asunto, una medida que, de implementarse, provocaría una conmoción en el mercado.

Los precios del níquel subían el viernes a máximos de tres semanas, ya que la preocupación por los bajos inventarios y las posibles sanciones contra Rusia, un importante productor del metal, alimentaron los temores sobre la oferta, mientras que el cobre también se valorizaba.

Los precios del cobre y el aluminio subían el viernes, ayudados por la debilidad del dólar y la escasez de inventarios, pero los inversores estaban preocupados por la posibilidad de que las alzas de tasas de interés de los bancos centrales frenen el crecimiento y la demanda de metales.

Los precios del cobre caían el jueves debido a la preocupación por la demanda en los principales consumidores, China y Europa, y la firmeza del dólar, lo que estimulaba la venta del metal industrial, aunque las bajas existencias limitaban las pérdidas.

Los precios del cobre subían el lunes, mientras el dólar perdía terreno, pero los volúmenes de negociación eran escasos porque los mercados de China, el principal consumidor mundial de metales, estaban cerrados por las festividades del Año Nuevo Lunar.

Los precios del cobre subieron el miércoles, ya que los inversores apostaron a que la Reserva Federal no subirá las tasas de interés con demasiada rapidez, permitiendo que el crecimiento económico y la demanda de metales sigan creciendo.