
Los precios del cobre caían el miércoles, arrastrados por la fortaleza del dólar, la debilidad de los datos económicos y el aumento de los casos de COVID-19 en China, principal consumidor de metales.

Los precios del aluminio caían el martes tras un aumento de casos de COVID-19 en China que reducía aún más las esperanzas de que el principal consumidor de metales del mundo afloje sus estrictas restricciones.

Los precios del cobre bajaban el miércoles, ya que las crecientes expectativas de que China modere los controles por el COVID-19 el próximo año se vieron contrarrestadas por las sombrías perspectivas a corto plazo de la fabricación y la demanda por metales.

Los precios del cobre y del aluminio bajaban el jueves, lastrados por las nuevas restricciones a la producción generadas por el coronavirus en China -principal consumidor mundial de metales-, la firmeza del dólar y el aumento de los inventarios de aluminio.

El cobre caía y se encaminaba a un descenso semanal, ya que la preocupación por la inflación mundial y la desaceleración económica pesan más que la escasez de suministros que ha generado advertencias en el mercado.

Los precios del cobre ampliaban sus pérdidas el miércoles, ya que la aceleración de la inflación y la perspectiva de nuevas subidas de las tasas de interés alimentaban las preocupaciones sobre la economía mundial y la demanda de metales, mientras que la fortaleza del dólar también pesaba en el mercado.

Los precios del aluminio caían el viernes debido a que el aumento de los inventarios apuntaba a una abundante oferta, revirtiendo algunas de las ganancias que siguieron a las noticias de esta semana sobre una posible prohibición de Estados Unidos a las importaciones del metal ruso.

Los precios del cobre y de otros metales básicos se desplomaban el martes por el creciente temor a que una desaceleración económica frene la demanda, mientras el dólar se fortalecía hasta alcanzar nuevos máximos de varios años.

Los precios del cobre subían el lunes, pero las malas perspectivas de la demanda, sobre todo en China, el principal consumidor del metal, las expectativas de nuevas subidas de las tasas de interés en Estados Unidos, la fortaleza del dólar y el aumento de los inventarios pesaban en la confianza.

Los precios del oro caían por cuarta sesión consecutiva el lunes, lastrados por un dólar más fuerte después de que los buenos datos de empleo de Estados Unidos cimentaron las apuestas a que la Reserva Federal mantendría su agresiva senda de subidas de tasas.