
Los precios del cobre bajaban el jueves tras una remontada vertiginosa, ya que algunos inversores se preguntaban si el mercado se había movido con demasiada rapidez en momentos en que la demanda física sigue siendo escasa.

Los precios del cobre superaron los US$ 9,000 la tonelada el miércoles por primera vez desde junio, ante la esperanza de que la demanda china se recupere después de que el país eliminó sus restricciones por el COVID-19.

Los precios del cobre tocaron el viernes su mayor nivel en más de tres semanas, debido a la debilidad del dólar y esperanzas de que la demanda repunte en China gracias a los nuevos esfuerzos para impulsar su atribulado sector inmobiliario.

Los precios del cobre caían el miércoles a mínimos de dos semanas, ya que el mercado se concentraba en la desaceleración del crecimiento y la demanda, mientras que un dólar más bajo limitaba las pérdidas antes de que se publiquen las minutas de la más reciente reunión del banco central de Estados Unidos.

Los precios del cobre bajaban el jueves, ya que el aumento de las infecciones de COVID en China, principal consumidor, y la preocupación por una recesión mundial avivaban el temor a una desaceleración de la demanda de metales industriales.

Los precios del cobre rondaban el miércoles los 8.350 dólares la tonelada, ya que las esperanzas de que el alivio de las restricciones del COVID-19 por parte de China acabe por impulsar la demanda se veían contrarrestadas por un aumento de las infecciones que está reduciendo el consumo a corto plazo.

Los precios del cobre subían el martes ante el optimismo de que los datos muestren una nueva desaceleración de la inflación en Estados Unidos, pero las ganancias se veían limitadas por preocupaciones sobre el aumento de los casos de COVID-19 en China.

Los precios del cobre bajaban el lunes, lastrados por las persistentes preocupaciones sobre la economía de China, el principal consumidor mundial de metales, mientras el mercado lidia con el COVID-19 y la incertidumbre sobre la subida de las tasas de interés en Estados Unidos.

Los precios del cobre caían el lunes a mínimos de dos semanas, presionados por las nuevas restricciones por el COVID en el principal consumidor, China, un dólar más fuerte y el aumento de los inventarios en los almacenes registrados en la Bolsa de Metales de Londres.