
Los precios del cobre bajaban el jueves, ya que el aumento de las infecciones de COVID en China, principal consumidor, y la preocupación por una recesión mundial avivaban el temor a una desaceleración de la demanda de metales industriales.

Los precios del cobre rondaban el miércoles los 8.350 dólares la tonelada, ya que las esperanzas de que el alivio de las restricciones del COVID-19 por parte de China acabe por impulsar la demanda se veían contrarrestadas por un aumento de las infecciones que está reduciendo el consumo a corto plazo.

Los precios del cobre subían el martes ante el optimismo de que los datos muestren una nueva desaceleración de la inflación en Estados Unidos, pero las ganancias se veían limitadas por preocupaciones sobre el aumento de los casos de COVID-19 en China.

Los precios del cobre bajaban el lunes, lastrados por las persistentes preocupaciones sobre la economía de China, el principal consumidor mundial de metales, mientras el mercado lidia con el COVID-19 y la incertidumbre sobre la subida de las tasas de interés en Estados Unidos.

Los precios del cobre caían el lunes a mínimos de dos semanas, presionados por las nuevas restricciones por el COVID en el principal consumidor, China, un dólar más fuerte y el aumento de los inventarios en los almacenes registrados en la Bolsa de Metales de Londres.

Los precios del oro caían el jueves, ya que el dólar se estabilizaba mientras los inversores evaluaban las señales económicas de Estados Unidos para prever el ritmo de futuras subidas de las tasas de interés.

Los precios del cobre bajaban el jueves, ya que los inversores consideraban que la relajación de las restricciones por el COVID-19 en China fue modesta y continuaría reduciendo la demanda a medida que el dólar se fortalece.

Los precios del cobre caían el miércoles, ya que una explosión en Polonia aumentaba las preocupaciones geopolíticas y pesaba en el apetito de los inversores por los activos de riesgo, mientras que el aumento de los casos de COVID-19 en China, el principal consumidor de metales, alimentaba las preocupaciones sobre la demanda.

El cobre caía el martes debido a que el aumento de los casos de COVID-19 y la débil actividad fabril en China frenaron un repunte que llevó los precios a un máximo de cinco meses en la rueda previa.

Los precios del cobre tocaron máximos de cerca de cinco meses el lunes ante el optimismo sobre la demanda en el principal consumidor, China, después de que funcionarios tomaron medidas para apuntalar el sector inmobiliario del país y aliviar sus estrictas restricciones por el COVID.