
Los precios del cobre caían este miércoles por las preocupaciones sobre una caída en la demanda de China, el principal consumidor mundial del insumo, y ante un dólar más firme que le restaba atractivo al metal.

Los precios del cobre subían el martes debido a expectativas de una demanda robusta, suministros ajustados y un dólar más débil, pero la inquietud por las medidas de China para la contención de los valores de las materias primas moderaba el avance.

Los precios del cobre repuntaban el martes cuando los inversores renovaron su juerga de compras, con la esperanza de que las restricciones de oferta y la pujante demanda empujen al mercado a nuevos máximos.

El cobre se aceleró a un máximo histórico este lunes ante el interés de los inversores de no quedar fuera de un avance mayor en los precios del metal, mientras que algunos usuarios industriales lamentaban haber esperado valores más bajos.

Los precios del cobre subían este jueves y volvían a superar los US$ 10,000 la tonelada al igual que las últimas dos sesiones marcadas por las señales de recuperación de las economías más grandes y un impulso en la demanda.

Los precios del cobre subieron el miércoles a un nuevo máximo de 10 años, superando los US$ 10,000 la tonelada por segunda vez en esta década ante señales de recuperación de las economías más grandes, lo que impulsaba las esperanzas en la demanda.

Por primera vez desde febrero del año 2011, el precio del cobre superó este jueves la barra de los US$ 10,000 la tonelada, impulsado por la fuerte demanda china y la debilidad del dólar. Desde el 1 de enero había subido un 25%.

Los precios del cobre avanzaban el jueves, ya que inversores optimistas que esperan una fuerte demanda del metal a causa de un impulso global por la descarbonización aprovecharon una caída para aumentar sus posiciones.

Los precios del cobre repuntaban el martes por compras de clientes industriales, mientras que los especuladores se mantenían al margen luego de que China, el principal consumidor de metales, advirtió que pondría tope a los altos precios de las materias primas.