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Thinking outside the box en OxI

Karen Ángeles Llerena

Karen Ángeles Llerena, Socia del Estudio Hundskofp & García Nores 

La Ley 29230 y el nuevo Reglamento de Obras por Impuestos, publicado el 13 de marzo de 2026, incorporó la modalidad referida a los Servicios por Impuestos. Esta modalidad es una demostración de que se puede usar OxI fuera de la caja de infraestructura. Dichos servicios son definidos como: (i) intervenciones focalizadas orientadas a resultados concretos y medibles que no deben calificar como inversiones o como actividades de Operación y Mantenimiento y (ii) no se pueden financiar con gasto corriente permanente ni incluir aquellos servicios que estén orientados al funcionamiento de entidades.

Ahora bien, las entidades públicas podrán ejecutar servicios relacionados con la elaboración de instrumentos de planificación territorial, así como en las materias de salud, educación y saneamiento. Para estos efectos, los ministerios de Salud (MINSA), Educación (MINEDU) y Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) aprobarán un listado de servicios que pueden ser dados en ejecución.

Cabe indicar que los servicios deben cubrir las necesidades de los beneficiarios en zonas rurales, de frontera o de emergencia y pueden tener una duración entre 1 y 3 años, a menos que se requiera un mayor plazo por leyes especiales o se asegure la disponibilidad presupuestaria.

En ese contexto, a fines del mes de abril, el MINSA y el MINEDU publicaron las listas de servicios que las entidades públicas pueden ejecutar bajo esta modalidad. Al revisar estas listas se puede notar que algunos de estos servicios están aún muy vinculados a la infraestructura, y al ser así no se puede avanzar con mayor efectividad abordando otras necesidades de la población. Como es de conocimiento, durante más de 10 años de vigencia de la normativa de OxI se han realizado proyectos enfocados estrictamente en la reducción de brechas de infraestructura, pero se debe dar un giro para usar esta herramienta y cerrar otras brechas.

Nuestro país tiene una serie de necesidades básicas, específicamente en la población vulnerable que se encuentra en las zonas de frontera y rurales. Por ejemplo, en el sector educación se registra una tasa de deserción escolar de 2.5%, y ello se incrementa en zonas rurales y en zonas de alta vulnerabilidad. La pregunta que surge es: ¿cómo el Estado puede hacer frente a la realidad de que cada 3 de 100 estudiantes abandonan la escuela solo con mejoramiento en la infraestructura de los colegios? O ¿es necesario ver todas las aristas del problema y buscar soluciones integrales?

Uno de los temas pendientes son los docentes, que requieren una formación en conocimientos y habilidades blandas que impacten en el desarrollo del alumno, así como acompañamiento en la salud mental del escolar, entre otros aspectos. El reto es innovar y evaluar si estas necesidades se pueden abordar a través de OxI.

Respecto al sector salud, su prioridad, según la lista publicada, es la lucha contra la anemia. Es positivo tener este alcance en OxI, a fin de que las empresas se involucren en este reto que impacta directamente en la niñez de nuestro país. No obstante, considero que podría evaluarse la posibilidad de que el sector privado apoye en las investigaciones médicas o en soluciones para aquellos que padecen enfermedades raras y oncológicas que permitan mejorar la calidad de vida de los pacientes.

En el Perú existen más de 2 millones de personas que padecen enfermedades raras o huérfanas. A nivel mundial, estas condiciones afectan al 6% de la población, y se estima que el 70% de los afectados son niños. El MINSA informó que cinco de cada diez mil peruanos sufren de una enfermedad rara, conocida así porque tiene una escasa prevalencia en la población y requiere de esfuerzos combinados para su detección y tratamiento.

Como se puede observar, las posibilidades de usar el mecanismo de Obras por Impuestos fuera de la caja de infraestructura pueden ser diversas. Lo que se requiere es que el Estado evalúe esas posibilidades y se desconecte de algunos parámetros convencionales para plantear una forma de aterrizar estas necesidades en sinergias entre el sector privado y el sector público. Hay mucho por hacer como Estado y como ciudadanos para mejorar, por lo menos, nuestro entorno; para ello son fundamentales políticas públicas adecuadas y gestores innovadores.

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