ProActivo | Ante el debate sobre cómo destrabar las inversiones de cara a los próximos años, el especialista Javier Aguilar del Banco Mundial pone en agenda el programa a cinco años que digitalizará los permisos, fortalecerá las instituciones y dotará al país de infraestructura geocientífica de primer mundo.
El Perú tiene ante sí el desafío más ambicioso de las próximas décadas: duplicar su producción actual de cobre hasta alcanzar los 5 millones de toneladas anuales al año 2050. Sin embargo, a diferencia del boom minero de inicios de siglo —donde el país multiplicó por cinco su capacidad gracias a las condiciones del mercado—, el éxito de este nuevo horizonte no dependerá de la suerte, sino de consolidar una reforma institucional profunda que trascienda a los ciclos políticos.
Javier Aguilar, Especialista Senior en Minería del Banco Mundial, al ser consultado sobre las acciones urgentes que el país debe adoptar a futuro para asegurar sus inversiones, volvió a poner sobre la mesa un instrumento clave que ya está en marcha, pero que requiere una ejecución impecable: el histórico programa de fortalecimiento institucional cofinanciado por el Banco Mundial (con una inversión de US$ 200 millones) y el Estado peruano (con una contraparte de US$ 64 millones).
Este fondo conjunto de US$ 264 millones es un compromiso estructural asumido luego de varios meses de trabajo conjunto de preparación y que hoy se erige como la solución de fondo frente a los parches burocráticos que se han ido realizando en los últimos años.
Una reforma integral a las venas del Estado
Este programa estratégico, proyectado para ejecutarse en un horizonte de cinco años, no busca solamente crear «mesas de destrabe» coyunturales en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), sino transformar el sistema de manera integral. Aguilar destacó las cualidades de esta inversión compartida, la cual transformará la gestión pública minera a través de frentes de shock institucional inmediatos:
Digitalización total y Ventanilla Única
Se financiará la transición integral del expediente en papel a la digitalización completa de los procedimientos mineros. Esto dará vida a la Ventanilla Digital Minera, un sistema de permisos optimizado e interoperable entre todas las instituciones del Estado.
Con ello se busca resolver la falta de predictibilidad en los calendarios de inversión, un problema del que Aguilar advierte:
“Se habla del tema de permisología, tramitología hace casi ya una década, pero el problema sigue ahí, debe ser abordado de manera integral y responsable”.
Soporte técnico real a la formalización (MAPE)
Por primera vez, el Estado, a través del MINEM, contará con recursos para crear un Servicio Nacional de Capacitación Técnica y Ambiental enfocado de manera exclusiva en la pequeña minería y la minería artesanal formalizada, reduciendo la brecha histórica de ausencia de acompañamiento estatal en este importante eslabón de la industria.
Radiografía de la riqueza oculta y exploración avanzada
Se financiará una agresiva campaña geocientífica que incluye levantamiento geofísico aerotransportado y geoquímica de alta densidad, bajo el liderazgo del INGEMMET.
Al respecto, el especialista del Banco Mundial enfatizó la necesidad de ir más allá de los depósitos superficiales conocidos:
“Para poder descubrir esos tesoros que sabemos que de una u otra manera están ahí, pero que requieren geodata de última generación, una tecnología mucho más sofisticada para poder descubrir nuevos depósitos de clase mundial en profundidades”.
Infraestructura geocientífica de vanguardia
El plan contempla dos hitos tecnológicos inéditos para el país: la creación de la Litoteca Nacional —para centralizar y poner a disposición de los exploradores el acervo de los testigos de sondeo de áreas exploradas previamente ahora libres— y la fundación del primer Laboratorio de Geocronología del Perú, una herramienta científica clave que hoy no existe en el territorio nacional para la datación de muestras geológicas.
Lecciones globales: Cambiar el engranaje
La vigencia de este programa apunta a que el Perú adopte nuevos modelos de éxito global, como el enfoque de Sistemas Minerales adoptado por Australia, Canadá o Estados Unidos.
También busca adoptar la práctica de gestión de grandes proyectos estratégicos que mueven la aguja macroeconómica, con una atención prioritaria y rutas de tramitación diferenciadas de las inversiones mineras pequeñas o medianas.
Aguilar sostiene que el verdadero reto institucional para el futuro del sector radica en solucionar las fallas estructurales de la gestión minera gubernamental.
“El desafío es reformar el sistema para que el sistema funcione y no se necesite unidades ad hoc que tengan que empujar proyectos porque el sistema está trabado”, afirmó Aguilar en declaraciones recogidas por ProActivo, en el marco del Jueves Minero “Minerales críticos y transición energética: el rol estratégico del Perú en la nueva economía”.























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