Premios ProActivo congregó en Cusco a especialistas del sector minero energético para ser parte de la conferencia “Cusco, una mirada hacia el futuro”. Javier Del Río, Senior Vice President US Business Unit de Hudbay Minerals, fue el keynote speaker con la exposición titulada “Cusco 2030. Hoja de Ruta para la Diversificación Económica”. En el evento, el ejecutivo analizó los desafíos y oportunidades que enfrenta la región en su camino hacia una economía más diversificada, menos dependiente de actividades extractivas tradicionales y con mayor valor agregado en sectores como turismo, agricultura, energía y servicios.
Tres de cada diez cusqueños viven en pobreza
Durante su intervención, Del Río mostró las duras cifras que aquejan a la región. A pesar de que Cusco representa el 4.1% del Producto Bruto Nacional y es un motor para el sur del país, la realidad en las calles contrasta con las cifras macroeconómicas.
Según datos presentados por el ejecutivo, tres de cada diez cusqueños están afectados por la pobreza. Aún más grave, siete de las trece provincias cusqueñas presentan un Índice de Desarrollo Humano (IDH) bajo en estándares internacionales, lo que se traduce en baja escolaridad, menor esperanza de vida e ingresos reducidos.
“Esto nos invita a la reflexión. Tenemos que hacer algo diferente”, enfatizó Del Río, citando al novelista francés Marcel Proust: “Aunque nada cambie, y yo cambie, todo cambia”.
La paradoja de la abundancia: S/ 8,700 millones sin ejecutar
El ejecutivo también abordó la ejecución presupuestal. Entre 2011 y 2024, la generación de recursos fiscales en la región ascendió a aproximadamente S/ 25,000 millones. Sin embargo, Del Río reveló que actualmente existen S/ 8,700 millones embalsados (sin ejecutar) en proyectos. Frente a esto, lanzó una pregunta directa a las autoridades: “Tres de cada diez cusqueños son afectados por la pobreza; no podemos vivir de espaldas a esto”.
Mientras el presupuesto duerme en las arcas, las brechas de infraestructura se ensanchan. El ejecutivo detalló que el 65% de los hogares no tiene adecuado acceso al agua y el 45.3% de los niños entre 6 y 35 meses sufre de anemia, según la Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES).
Turismo vs Diversificación
Si bien Cusco se enorgullece de su pasado glorioso y Machu Picchu recibió cerca de 700,000 visitantes en el primer semestre de 2024, Del Río advirtió sobre los peligros de la mono-dependencia económica.
El ejecutivo explicó el concepto de “capacidad elástica” del turismo, señalando que, al igual que en Chichén Itzá (México) o las pirámides de Egipto, el ingreso a Machu Picchu es finito. Las protestas sociales, las pandemias y las trabas burocráticas son factores de riesgo que golpean duramente a la región cuando hay una sola fuente de ingresos.
“No debemos depender de una o dos actividades económicas; es mucho riesgo y ya lo vivimos en la pandemia. ¿Cuántos empleos se perdieron?”, cuestionó.
Ingreso per cápita: De US$ 60 a US$ 3 por día
Para ejemplificar la desigualdad interna, Del Río utilizó un gráfico comparativo de la oferta productiva por provincia. Mientras que en La Convención el ingreso per cápita alcanza los US$ 60 diarios (gracias a actividades extractivas y agroindustria), en provincias como Canchis el ingreso formal por persona se reduce a solo US$ 3 al día.
“¿Es que no hay agricultura, recursos o gente en Canchis? Sí los hay. El problema es la falta de competitividad: vías inadecuadas, falta de irrigación y personal no entrenado en técnicas modernas”, sentenció.
Infraestructura y estabilidad jurídica
Frente a este panorama, Javier Del Río propuso una hoja de ruta basada en tres pilares:
1. Uso eficiente de los ingresos económicos: Los recursos de las actividades extractivas deben invertirse en proyectos emblemáticos como el mejoramiento del sistema de riego de Huisillo Punco, el asfaltado de carreteras en Espinar, Canas y Chumbivilcas, y el Hospital de Santo Tomás.
2. Alianzas Público-Privadas (APP): Es crucial asociarse estratégicamente para financiar, diseñar y operar infraestructura que cierre brechas de agua, desagüe y electricidad. Actualmente, el 28% de viviendas no tiene acceso a desagüe.
3. Reglas de juego claras: El ejecutivo comparó la realidad peruana con Chile y Argentina. Mientras en Chile se alistan para acelerar inversiones por US$ 100,000 millones en cinco años, el Perú ha frenado su dinámica inversora.
“Los capitales no tienen nacionalidad. Un proyecto minero desde el descubrimiento hasta la construcción toma 20 años. Si no hay estabilidad jurídica y social, la inversión se va a Nevada, Arizona o África”, advirtió Del Río, citando el proyecto multigeneracional de 44 años que maneja Hudbay en Arizona.
El factor social y la inclusión femenina
Del Río también destacó el rol de la minería formal más allá del pago de impuestos. Puso como ejemplo el trabajo de Hudbay Perú en el desarrollo de proveedores locales y empresas comunales, enseñando estándares internacionales de seguridad y gestión.
Además, hizo un llamado a incorporar a más mujeres en el sector minero. “Ya tenemos operadoras de camiones gigantes, supervisoras en planta y una vicepresidenta de la Unidad de Negocios de Sudamérica. Hay que reflexionar, hay mucho más por hacer”, afirmó.
Apuesta por los niños de Cusco
El cierre de la ponencia fue emotivo. Javier Del Río mostró una diapositiva con la infancia cusqueña como razón de ser del evento: “Ellos tienen un futuro por delante y se merecen salud, educación y bienestar. Seamos buenos mayordomos de nuestros talentos”.
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