ProActivo | En el marco de los encuentros internacionales CESCO 2026 y CRU 2026, Julia Torreblanca, presidenta de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE), manifestó que urge fortalecer la gobernanza, la movilidad de la fuerza laboral calificada y la estabilidad jurídica para asegurar que el potencial minero de la región se traduzca en progreso real, en momentos en que el mundo requiere cobre con urgencia.
El futuro de la minería en Sudamérica no solo se define en los yacimientos, sino en la capacidad de los Estados y las empresas para tejer una gobernanza que trascienda fronteras.
En entrevista para ProActivo, tras su participación en el panel “CESCO: Chile – Perú – Argentina: El potencial del gran triángulo del cobre de LATAM”, Julia Torreblanca delineó una hoja de ruta donde la colaboración técnica y la eficiencia en la inversión social son pilares para una industria que busca consolidarse como un “hub” estratégico global.
Gobernanza y el impacto real del canon
Julia Torreblanca explicó que la legitimidad de la minería está ligada a una gestión pública capaz de transformar la renta minera en desarrollo tangible. Según afirmó, “la clave para que pueda desarrollarse la minería es continuar desarrollando prácticas responsables, atender preocupaciones de las poblaciones respecto a temas como el agua y el acceso a las concesiones, entre otros”.
La ejecutiva fue enfática en que la responsabilidad de la empresa no termina con el cumplimiento tributario, sino que requiere una ejecución estatal eficiente. “No basta con que paguemos los impuestos, sino asegurar que esas regalías puedan estar en la práctica cambiando vidas favorablemente a través de mejor infraestructura; para eso se necesita el concurso de los gobiernos locales y regionales”, señaló.
Talento peruano: el activo exportable del sector
Uno de los puntos más destacados por la presidenta de la SNMPE fue la alta valoración de la fuerza laboral calificada nacional, la cual ya está integrando los mercados vecinos.
“Nuestra fuerza laboral en el país es tan calificada y tan apreciada que ya hay muchos técnicos trabajando, sea de manera permanente o eventual, en Chile”, explicó Torreblanca, quien incluso mencionó encontrarse con estos trabajadores en sus viajes al vecino país.
Esta integración natural es el cimiento de una ambición mayor para la región. “Ojalá pudiéramos soñar en algún momento que el ecosistema sea como un hub en Sudamérica y se pueda también lograr que nuestra producción tenga mejores mercados”, puntualizó.
La carrera por la inversión: el avance de Argentina y Chile
En referencia a la competencia por capitales en la región, Torreblanca advirtió que el inversionista prioriza la predictibilidad. “Seguimos compitiendo como destino de inversión. Si no se dan condiciones favorables y estables, los capitales se van a otros países o regiones”, sostuvo.
Normas claras, predictibilidad y condiciones atractivas son la principal demanda de los inversionistas para desarrollar sus concesiones.
En ese escenario, destacó el papel protagónico que está tomando Argentina, país que —según indicó— está “poniendo mucha atención para ver qué estamos haciendo de este lado del continente y tratar de imitar y reforzar buenas prácticas”.
Por otro lado, sobre el contexto chileno, refirió que bajo el actual gobierno de José Antonio Kast se impulsan normas “pro empresa y pro generación de empleo”, lo que reconfigura el mapa de competitividad regional.
“Chile tiene un régimen de concesiones más beneficioso en muchos aspectos. Además, Argentina está haciendo esfuerzos para atraer inversión minera. Surge así la oportunidad de compartir buenas prácticas, políticas y fuerza laboral”, añadió.
Potencial en Perú
Al referirse al Perú, manifestó que la minería puede ser catalizadora del desarrollo regional, considerando que el canon minero y las regalías pueden representar —dependiendo del distrito— entre el 20 % y el 70 % del presupuesto total.
“Hay una gran oportunidad en que se use correctamente ese dinero para cambiar vidas y mejorar las condiciones de los peruanos”, declaró.
Precisó que para lograr estas mejoras es necesario clarificar el rol del Estado en el cierre de brechas. “Las empresas pueden apoyar mediante herramientas como Obras por Impuestos, pero es el Estado quien debe asumir su rol; no podemos reemplazarlo”, indicó.
Costos globales y la esencia del cobre
El análisis no fue ajeno a los desafíos externos. Torreblanca explicó que el alza en los costos operativos responde a la situación geopolítica global. “Dependemos de cadenas de suministro internacionales; si hay disrupciones en el transporte por factores políticos o geográficos, todos nos vemos afectados”, afirmó.
Finalmente, la presidenta de la SNMPE hizo un llamado a mejorar la comunicación sobre el valor del cobre en la vida moderna, presente en dispositivos como celulares, vehículos y equipos electrónicos. “Mucha gente no comprende que el cobre se necesita para muchos más usos que la electrificación”, señaló, reafirmando el compromiso de la industria por una “producción de cobre responsable” frente a los desafíos económicos y políticos actuales.
La ciudad de Santiago de Chile, con las jornadas CESCO 2026 y CRU 2026, se constituyó en el epicentro del análisis de la demanda global del cobre y el litio.

