Lote 192

Cuatro meses después de haber elegido a Altamesa como su socio para operar el lote, la petrolera estatal hasta ahora no ha solicitado a Perupetro que califique a esa empresa.

El presidente de Perupetro, Seferino Yesquén, informó a Gestión que el contrato de operación para el lote 192 por 30 años – que espera firmar próximamente Petroperú-contempla inversiones por US$ 700 millones en un horizonte de diez años, para poder alcanzar una producción de hasta 25,000 barriles diarios de petróleo.

En vista que Petroperú no tiene los recursos para realizar tal inversión (pues debe concluir antes con la nueva refinería de Talara y luego asumir la deuda), Yesquén señaló que tal inversión la deberá realizar el socio estratégico que acompañe a esa empresa estatal.

Detalló que, luego de firmado el contrato, en una primera etapa-con el reinicio de operaciones-, en el primer y segundo año el lote 192 podría llegar a producir 12,000 barriles, y una vez que se empiece a invertir y se logre la perforación de 20 pozos adicionales, se llegaría a esos 25,000 barriles.

Calificación

En junio último Petroperú anunció que había seleccionado a Altamesa Energy Cañada Inc., como su socio estratégico para asumir la operación del lote 192, pero hasta el momento, según se supo, no presenta solicitud para la calificación de ese socio ante la agencia Perupetro. Uno de los requisitos para que el Gobierno firme el decreto supremo autorizando a Petroperú a firmar el contrato, como es la consulta previa, ya concluyó.

Acta de consulta

Hace dos semanas, el Minem suscribió el acta de cierre del proceso de consulta previa a las comunidades asentadas en el área de influencia del lote, en Loreto, pero hasta ahora el Gobierno (el Minem y el MEF) no aprueba el DS que autorice a la firma del contrato.

No obstante, según fuentes del sector, no es un requisito que se apruebe dicho decreto para que Petroperú solicite a Perupetro la calificación de su socio Altamesa, envista de que esta última empresa no va a participar en la firma del contrato.

Es decir, el DS y la solicitud de calificación van “por cuerdas separadas”.

Fuente: Gestión