Mineros ilegales están depredando el Parque Nacional Huascarán, una de las reservas con mayor biodiversidad del país, ubicada en Áncash, según reveló ‘Cuarto Poder’.
En el parque, de 340 mil hectáreas, habría 3 mil campamentos mineros de empresas cuyo número e identificación son un misterio para las autoridades regionales.
La ilícita actividad se estaría realizando desde hace unos cinco años y desde entonces ninguno de los operativos de interdicción ha tenido éxito, señala el informe periodístico.
Ni siquiera las autoridades tienen control en el acceso al parque. Esta tarea la ejecutan los miembros de la comunidad campesina de Vicus, que reclaman la propiedad de las tierras, desconociendo que son patrimonio nacional desde 1975 y por ello no se puede realizar actividad minera.
Sin que nadie los fiscalice los comuneros han trabajado profundos socavones desde donde salen e ingresan enormes mangueras que llevan agua de los manantiales en la zona de Quebrada Honda.
Según el gerente de Pasivos Ambientales, Ricardo Flores, el desgobierno fue amparado por el ex presidente regional de Áncash César Álvarez, hoy procesado por corrupción. En su gestión, dijo, crecieron las peticiones de concesiones mineras y se sacrificó el turismo.
Gestión
Abogado por la UNMSM, con especialización en Derecho Mineroenergético. Maestrando en Gestión Pública por la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental. Miembro del Grupo de Estudios de Derecho Mineroenergético – GEDEM. Asistente de la cátedra Derecho de Minería y Energía (2017 – 2018) en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNMSM. Editor de ProActivo.
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