
Por Rebeca Ampudia
Estamos en la ciudad de Múnich, la capital de Baviera, al sur de Alemania. Es el lunes 4 de mayo de 2026, y nuestra visita empieza cerca del casco antiguo de la ciudad, a unos 10 minutos a pie de Marienplatz. Al subir de la estación subterránea de trenes, apreciamos de inmediato las impresionantes construcciones de estilo gótico y neogótico, acompañados de un clima soleado a nuestro favor. Apenas unas horas antes, la delegación peruana llegó al inmenso Messe München para abrirse paso en IFAT, la feria de tecnología ambiental más grande del planeta, que este año cumplió 60 años.
Ganador en Premios ProActivo 2025: «Programa de Gestión Sostenible del Patrimonio Cultural» de Cálidda
Cálidda está aquí como ganadora de los Premios ProActivo 2025 en la categoría hidrocarburos y el azar entre los ganadores le permitió obtener la Visita Técnica a Alemania. Su proyecto ejecutado es una muestra de la dedicación de la empresa en un asunto cultural y que muchas veces está bajo nuestros pies.
En Lima, cada vez que abren una zanja para instalar gasoductos, la ciudad responde con historia ancestral. Que una corporación mantenga un área arqueológica interna y no tercerizada es destacable; y Alemania lo aprecia. Venimos a contrastar diversas realidades.
Primera escala
Nuestra primera escala es la Colección Arqueológica Estatal (Archäologische Staatssammlung), cerca a Marienplatz, en un contraste de edificaciones modernas y neogóticas.
Llegamos a una edificación actual, inaugurada en 2024 y nos recibe el Dr. Holger Wendling, asistente de dirección, quien nos relata las innovaciones y herramientas digitales modernas que ofrecen a los visitantes, expandiendo la experiencia con audios e imágenes mediante códigos QR. El establecimiento custodia miles de piezas, pero solo 20,000 pueden ver la luz, lo que representa un reto constante debido a la limitación de espacio físico para nuevos montajes y muestras al público.
Mientras avanzamos entre vitrinas de numismática romana, nuestros anfitriones remarcan que la arqueología también es contemporánea. Nos muestran restos recuperados de la Segunda Guerra Mundial, desenterrados apenas hace unas décadas durante las ampliaciones del metro de Múnich. El pasado no solo se mide en milenios; si no que un siglo u ochenta años ya constituyen registro arqueológico.
Al final del recorrido, la sorpresa es mutua. Nuestros anfitriones alemanes quedan maravillados con el modelo de los museos itinerantes de Cálidda, y la integración del equipo arqueológico al proceso central del negocio.
Segunda escala
El martes nuestro paisaje se adorna con edificaciones nuevas de la ciudad. Nos trasladamos al este de la ciudad, cerca de la feria IFAT, para ingresar a la Colección Estatal de Antropología de Múnich (Staatssammlung für Anthropologie München). Aquí no hay vitrinas interactivas o muestras; nos encontramos en una edificación doble, conectadas por un puente, que alberga una gran colección de piezas arqueológicas, vemos cajas de conservación especializadas y estanterías que custodian miles de restos óseos.

Las doctoras Michaela Harbeck y Andrea Grigat nos abren las puertas de un gran almacén arqueológico inaugurado en 2016 que pronto podría quedar sin espacio suficiente para albergar más piezas. En medio de ese mar de contenedores, nos muestran una sección que nos sobrecoge y nos llena de curiosidad: restos óseos, tejidos y cerámicos de la época incaica que llegaron a Alemania en la década de 1930.
Las investigadoras nos miran con genuino interés y lanzan una petición abierta: necesitan arqueólogos peruanos que crucen el Atlántico para ayudarlas a catalogar, identificar y entender lo que guardan sus anaqueles.
Tercera escala
Por la tarde, junto a la Dra. Harbeck, retornamos al centro de Múnich donde opera el laboratorio central de la institución, y nos recibe el Prof. Albert Zink, quien nos muestra cómo los estudiantes de doctorado extraen secretos de la masa ósea. Nos detenemos frente a una investigadora que analiza con paciencia quirúrgica piezas dentales para obtener mayor información. Aquí, la tecnología no es una pantalla táctil, es ciencia pura aplicada a los huesos.
Cuarta escala
Nuestro último día de visitas. El jueves 7 de mayo de 2026 nos depara el encuentro más fascinante en el Museo Cinco Continentes (Museum Fünf Kontinente). Con una infraestructura y salones monumentales, de techos altísimos diseñados para albergar tótems, imponen respeto. Nos recibe la doctora María Fernanda Boza, directora del Departamento de América (Norte, Centro y Sur); y, para nuestro orgullo, compatriota.
La sala de América del Sur, pareciera una dedicada solo al Perú prehispánico, nuestra primera vista son ceramios mochicas, la Dra. nos relata que a inicios del S. XX el museo realizó diversas adquisiciones de las colecciones. Ahora, su dirección ejecuta un minucioso proyecto de reorganización de las salas de exhibición permanentes, así como el uso de las herramientas digitales, con el fin de brindar una mejor experiencia a los visitantes, y transmitirles el significado cultural que alberga cada pieza.
Quinta escala
En el mismo Museo Cinco Continentes, la bitácora da un giro digital. Nos reunimos también con el Prof. Nicola Lercari, director del Instituto de Estudios sobre el Patrimonio Cultural Digital de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich (LMU Institute for Digital Cultural Heritage Studies).

Jesús toma la palabra y muestra un modelo 3D de un Cuchimilco traído desde Lima, explica las metodologías de digitalización y abre la plataforma web del Museo Cálidda: un repositorio en línea que ya cuenta con escaneos en tres dimensiones de los hallazgos bajo las calles limeñas. El puente tecnológico entre Perú y Alemania se consolida en esa mesa.
Sexta escala
Sin embargo, el viaje nos guarda una última lección de escepticismo tecnológico en el Instituto de Arqueología Clásica de la Universidad Ludwig Maximilian (Institut für Klassische Archäologie). Tras un rápido viaje en tranvía, ingresamos a un edificio construido en la década de 1930 marcado por una arquitectura de grandes proporciones. El lugar es un santuario de una gran colección de réplicas de yeso de esculturas de la antigua Grecia y Roma. El acceso es gratuito y en los cuatro pisos puedes apreciar a los estudiantes y artistas locales que dibujan la anatomía de los dioses de piedra blanca.
El Prof. Martin Kovacs nos explica que especialistas del instituto viajan por diversos lugares del mundo escaneando en 3D las piezas originales que los gobiernos no permiten mover de sus países. Pero aquí viene el giro inesperado: una vez que tienen el modelo digital perfecto en la computadora, no usan impresoras 3D. Fieles a lo tradicional, realizan la reproducción final mediante el vaciado en yeso.
Al preguntarle si la impresión 3D a gran escala reemplazará este método, Kovacs niega con la cabeza. Para los alemanes, la resina y el plástico de las tecnologías tridimensionales actuales no logran superar la precisión de la textura y la fidelidad del color que el yeso ha garantizado durante siglos.
De Múnich a Lima
Dejamos Múnich con las zapatillas gastadas y la mente encendida. Asombrados de cómo la digitalización y la historia se complementan con el propósito de lograr generar mayor apropio cultural y que permanezca para las futuras generaciones. Nos llevamos muchas enseñanzas de la gestión del patrimonio arqueológico alemán, Perú tiene un gran potencial para seguir difundiendo las distintas civilizaciones que han albergado nuestras tierras desde hace 5 mil años.

La Visita Técnica a Alemania se realizó en el marco de Premios ProActivo 2025 en alianza con la Cámara de Comercio e Industria Peruano – Alemana | AHK Perú.
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| Este artículo forma parte de la Revista ProActivo – Edición N° 259, para leer la publicación competa haz clic aquí |






















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