Patricia Espinoza - ONU

ProActivo | Paradójicamente, la respuesta al abrió a nivel global una inesperada ventana de oportunidad para edificar un futuro más limpio, verde, saludable y amigable con el clima y adoptar un modelo de producción y consumo sostenibles, sostuvo Patricia Espinosa, Secretaria Ejecutiva de la /.

“Hay que entender que la emergencia sanitaria no debe significar desatender la crisis climática; y la pandemia no solo es un reto, sino también una oportunidad para sanear el medio ambiente”, agregó al intervenir en el Foro Virtual de la Comisión Especial de , del Congreso de la República.

Afirmó que la crisis del coronavirus es la amenaza más apremiante que enfrenta el mundo en este momento, y que debemos hacerle frente con todos los recursos a nuestro alcance.

“Sin embargo, hay otra crisis no menos urgente y no menos grave, que es el , que también nos afecta a todos y que nos exige actuar ahora mismo con creciente firmeza”, añadió.

Nueva normalidad debe ser sanitaria y ambiental

Consideró que la nueva normalidad no puede ser solo sanitaria, sino también económica, social y sobre todo ambiental.

“No podemos regresar a una normalidad en que la temperatura global siga elevándose al ritmo actual y acelere la acidificación de nuestros océanos. Y como ocurre en Perú, en donde los glaciares se derriten; la biodiversidad declina y cada vez más personas están expuestas a desastres naturales, incluyendo sequías, inundaciones e incendios cada vez más severos”, explicó.

La producción y servicios tienen que ser distintos

Dijo que a partir de la pandemia, todos deben entender que la producción, la construcción, el transporte y el consumo tienen que ser diferentes en el futuro, “no inferiores ni peores, sino distintos y mejores”.

“En el caso del Perú, el Congreso debe diseñar un mapa basado en instrumentos legales que orienten la actuación del gobierno y de los ciudadanos ante el cambio climático”, acotó.

Al respecto, refirió que hay quienes afirman que trazar ese mapa es demasiado difícil, complejo, perjudicial para la economía y que tomará décadas hacerlo; pero que ese plan ya existe y es el Acuerdo de París, el cual Perú ha suscrito, y que se trata de uno los instrumentos multilaterales más trascendentales y exitosos de los tiempos modernos.

Solo hay acatar los planes del Acuerdo de París

Estimó que más que desarrollar un nuevo plan o nuevas políticas en la materia, lo que se necesita es que los países pongan en práctica aquellas, con las que se han comprometido bajo el Acuerdo de París.

“Este 2020 debemos concluir la presentación de las contribuciones nacionales nuevas o ampliadas esenciales, y lo tenemos que hacer si es queremos evitar el avance desbocado del cambio climático con medidas concretas”, explicó.

Manifestó que estos planes nacionales, nuevos o renovados, ofrecen la posibilidad de incorporar en la estrategia de acción climática medidas de recuperación que cada país decida adoptar, tras la pandemia del .

Propuestas de hacia economía limpia y verde

Destacó que la ha propuesto diversas directrices orientados hacia ese objetivo, como la que los recursos financieros destinados a la recuperación de la pandemia, deben impulsar la transición hacia una economía limpia y verde,

“Y que los fondos públicos para rescatar las empresas, deben estar atados a un crecimiento sostenible y a empleos verdes; y los apoyos fiscales deben impulsar la transición de una economía gris a una verde y volver más resilientes a las sociedades”, detalló.

Señaló que otra propuesta, apunta a que los riesgos y las oportunidades asociadas al cambio climático deben incorporarse al sistema financiero y a los ámbitos de la política pública y de infraestructura.

Multilateralismo es irremplazable

Precisó que la pandemia de , nos ha revelado lo mucho que podemos lograr a través del valor del multilateralismo y de la cooperación, que son factores vitales en el combate contra cambio climático, “garantizando a todos los países oportunidades equitativas para responder a este reto”.

Asimismo, manifestó que la pandemia ha acreditado el valor de la ciencia, y a través de la cual se debe actuar con la misma confianza y determinación en el ámbito del cambio climático, como en el de la salud.

“El coronavirus nos ha demostrado la importancia de actuar con anticipación y ambición proporcionales a los bienes que queremos proteger, y asegurémonos de que el 2020 no solo sea el año de la lucha contra pandemia, sino, sobre todo, el de la acción climática”, subrayó.