
El mercado del cobre está experimentando un repunte significativo, y según Citigroup Inc., el precio del metal rojo podría alcanzar los US$10,000 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres (LME) en los próximos tres meses. Este pronóstico se basa en la escasez de materia prima y en la creciente demanda de fundiciones,…

Los precios del cobre subían el martes gracias al apoyo de un dólar más débil y a un descenso de los inventarios disponibles en el sistema de la Bolsa de Metales de Londres (LME), lo que puso en pausa las preocupaciones sobre la política de aranceles a la importación de Estados Unidos.

Los precios del cobre caían el miércoles en respuesta a un dólar más fuerte, reduciendo las ganancias que llevaron al mercado a máximos de un mes ante las expectativas de que China, principal consumidor de materias primas, relaje su política monetaria para estimular el crecimiento económico.

En los últimos dos días, las órdenes para retirar zinc de los almacenes supervisados por la bolsa han aumentado en 97,225 toneladas, marcando el mayor salto en más de una década. Este movimiento deja menos stock disponible para otros compradores y ha contribuido a un aumento de precios desde el lunes.

Los precios del cobre subían el miércoles por cuarta sesión consecutiva al disminuir las preocupaciones geopolíticas y después de que los precios encontraran apoyo técnico, pero la fortaleza del dólar limitaba las ganancias.

Los precios del cobre se acercaban el jueves a mínimos de tres semanas, sin nuevos estímulos tras una reunión política clave en China y con los inversores cambiando el metal rojo por el oro apostando por un recorte anticipado de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subía un 0,6% a 9.719 dólares la tonelada métrica a las 1015 GMT, tras una caída del 1,5% el martes.

Las compras de fondos informáticos ayudaban a impulsar los precios del cobre por primera vez en cuatro sesiones el miércoles, pero la preocupación por la demanda actual en China, principal consumidor mundial de metales, el aumento de las existencias y la fortaleza del dólar limitaban las ganancias.