
El ingeniero Fausto Zavaleta Cruzado recibió de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) un merecido homenaje. No es el primero ni será el último pero fue muy simbólico: desde aquel momento, su Alma Mater -la Universidad Nacional de Ingeniería UNI- lugar donde dejó sus enseñanzas, abrigará un busto para perennizar al ingeniero y maestro a pocos meses de su sensible partida.
Su vida estuvo marcada por sus profesiones de educador e ingeniero de minas. Una combinación que le permitió sembrar amigos, abrir minas, generar riqueza, proponer ideas para unir a los ingenieros en el desarrollo y poner interés personal en cada emprendimiento bajo su responsabilidad.
En la ceremonia sus amigos y discípulos, alumnos, ex alumnos y autoridades de la UNI recordaron anécdotas como cuando llegaba a pueblos altoandinos muy olvidados, él ya era reconocido y recibido con cariño por los lugareños. Sus testimonios tuvieron en común que el ingeniero Zavaleta Cruzado le dio a la amistad y a la solidaridad lugares muy importantes en su vida.
El decano de la FIGMM, Edwilde Yoplac, Juan Zuta, Oliverio Muñoz, Luis Gonzáles, Tulio Antezano, Luis Alva, André Gauthier, Carmen Matos y Jorge Ardila, estuvieron presentes en la larga lista de asistentes.
Abogado por la UNMSM, con especialización en Derecho Mineroenergético. Maestrando en Gestión Pública por la Escuela de Posgrado de la Universidad Continental. Miembro del Grupo de Estudios de Derecho Mineroenergético – GEDEM. Asistente de la cátedra Derecho de Minería y Energía (2017 – 2018) en la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNMSM. Editor de ProActivo.
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