El metal registró su séptima semana consecutiva de ganancias, la racha alcista semanal más larga desde comienzos de 2016

El  tocó el viernes un nuevo máximo en 10 años debido a un  más débil y a una caída de los inventarios a sus niveles más bajos desde 2008, lo que indica una oferta ajustada.

El referencial en la cerró con una subida del 0,4%, a US$3.478 por tonelada, tras tocar máximos desde 2008 a US$3.481,85. El metal registró su séptima semana consecutiva de ganancias, la racha alcista semanal más larga desde comienzos de 2016.

Temores a la posibilidad de una escasez de oferta y otra caída en los inventarios disponibles para el mercado están ayudando a apuntalar el precio del . El metal ha subido cerca de un 14% desde un mínimo en diciembre y escaló un 29% en 2017.

Los inventarios de zinc se han desplomado alrededor de un 58% en los últimos 12 meses, a 178.025 toneladas, tras cierres y suspensiones de grandes minas en años recientes. Las existencias están en sus niveles más bajos desde noviembre de 2008.

El índice se encamina a su mayor caída mensual en casi dos años por comentarios de funcionarios estadounidenses apoyando un débil que repercutieron en los mercados cambiarios. Un más débil hace que las materias primas que se trasan en esa moneda sean más baratas para los tenedores de otras divisas.

El cobre a tres meses en la bajó un 0,7%, a US$7.085 por tonelada, pero en la semana ganó un 1%. Los inventarios de cobre disponibles han escalado un 70% desde el 17 de enero, a 258.675 toneladas.

El níquel subió un 0,3%, a US$13.650 por tonelada y avanzó en la semana un 8%. El ganó un 0,7%, a US$2.257 por tonelada, y el estaño cerró con un alza del 1% a US$21.600 tras tocar máximos desde noviembre de 2016.

Fuente: Reuters