Perú implementó un confinamiento de emergencia nacional el 16 de marzo, lo que obligó a la mayoría de las compañías mineras a detener todas las actividades críticas para evacuar a los trabajadores.

Alrededor de tres cuartos de la capacidad de extracción de y oro estuvo fuera de servicio en abril, dijo Gobitz, quien también es gerente general de Cia. de Minas Buenaventura SAA, una de las mayores productoras de metales preciosos e industriales de Perú. Las compañías ahora necesitan rehacer los planes de minería y reducir los cuellos de botella para maximizar los ingresos en los próximos meses, dijo por teléfono desde Lima.

El enfoque en las grandes minas a tajo abierto será “extraer y procesar un volumen mucho mayor de mineral para recuperar el tiempo perdido”, dijo. Las minas subterráneas, por su parte, priorizarán la extracción de los grados de mineral más altos.

Las restricciones de personal para reducir el riesgo de infecciones por coronavirus significan que inicialmente las minas de estarán operando a plena capacidad con solo un tercio de su fuerza laboral, dijo.

La producción de oro se recuperará más lentamente, ya que una mayor parte de la producción proviene de minas subterráneas, que enfrentan mayores restricciones para reducir las infecciones por coronavirus. Aún así, más de la mitad de la capacidad de extracción de oro del país estará operando a fines de junio, dijo Gobitz.

En la primera fase de reapertura de su economía, el gobierno de Perú autorizó a las 32 minas más grandes a reanudar las operaciones bajo nuevos protocolos de seguridad para evitar la propagación del virus. También permitió reiniciar el trabajo en algunos proyectos mineros.

Los confinamientos prolongados se están convirtiendo en una fuente de tensión en algunos países. Los mineros en Sudáfrica han criticado la decisión del gobierno de dejarlos operar con solo la mitad de su fuerza laboral.

Gobitz no descartó que algunas compañías mineras más pequeñas se vean obligadas a cerrar si no pueden reestructurar su deuda, como efecto de la detención de las operaciones y los precios más bajos. Las pequeñas mineras no califican para los préstamos baratos que ofrece el Gobierno, dijo.

“La gente piensa que la minería es sinónimo de riqueza, pero hay todo tipo de mineras. Los metales industriales responden a la economía mundial y el mundo está en recesión. No hay demanda en este momento”.

A largo plazo, el aumento de la demanda de vehículos eléctricos y energía verde aumentará el uso de y los precios, dijo.

El país sudamericano produjo cerca de 2,5 millones de toneladas de cobre el año pasado y tiene el potencial de producir mucho más si aprovecha su vasta riqueza mineral. Alrededor de US$ 9,000 millones en proyectos principalmente de cobre están en construcción, de una cartera de US$ 58,000 millones de posibles inversiones mineras.

Gobitz dijo que la inversión minera será “fundamental” para la recuperación económica de Perú e instó al gobierno a hacer más para eliminar los obstáculos, como los retrasos en los permisos, que están frenando los proyectos.

Fuente: Bloomberg