Premios ProActivo 2026

El veredicto de Dambisa Moyo ante la cruda realidad global y el desafío para Perú (Exclusivo)

Dambisa Moyo

  • Para aprovecharla (la bonanza de materias primas), la respuesta no es el cortoplacismo ni el subsidio, sino reformas estructurales agresivas en educación, infraestructura y el fortalecimiento real de la institucionalidad pública

Diez años después de su última visita a la capital peruana, la economista internacional y miembro de la Cámara de los Lores del Reino Unido, Dambisa Moyo, regresó a Lima con un diagnóstico poco optimista sobre la economía mundial. Ante un auditorio expectante en el Simposio de este año, la exejecutiva de Goldman Sachs advirtió que la era del crecimiento acelerado ha terminado y que las naciones emergentes, incluyendo al Perú, deben abandonar la complacencia si desean atraer capital en un mundo cada vez más hostil.

Dambisa Moyo desmitificó las expectativas de recuperación rápida al explicar que los superciclos que impulsaron la economía mundial entre 1950 y 2008 —como la incorporación masiva de las mujeres al mercado laboral, la globalización, la caída del Muro de Berlín y la explosión comercial de China— ya quedaron en el pasado. Tras los choques de la crisis financiera de 2008 y la pandemia de 2020, el panorama actual combina estancamiento e inflación. “Hemos tenido nuestra pandemia, hemos tenido nuestra crisis financiera y, cada vez más, parecemos estar en guerra. Lo que se deduce de este escenario son al menos 25 años de letargo económico. Las perspectivas de un bajo crecimiento económico son reales”.

En este entorno hostil, alcanzar un crecimiento del 3,00% anual ya no es motivo de celebración, sino el mínimo indispensable para que un país como el Perú —con un ingreso per cápita actual de 10,000 dólares— pueda duplicar sus ingresos en una generación. Sin embargo, los pronósticos globales apuntan a una desaceleración generalizada.

Las proyecciones: desigualdad, crisis energética y riesgo demográfico

Su análisis identificó vientos en contra que reconfigurarán los mercados internacionales. En el plano demográfico, alertó sobre una paradoja: la población mundial superará los 10,000 millones para el año 2100, pero este incremento se concentrará en las regiones más pobres, mientras que potencias de consumo como China verán su población reducirse a casi la mitad (700 millones). A esto se suma el declive en la calidad de la fuerza laboral y una alarmante brecha social.

“Estamos viviendo en una época en la que la inmigración ha alcanzado su punto más alto. 120 millones de personas están desplazadas. Estas fuerzas crean inestabilidad en momentos en que baja el crecimiento económico”.

En el ámbito táctico y de recursos naturales, advirtió sobre la extrema vulnerabilidad de los mercados energéticos frente a tensiones geopolíticas. Un ejemplo de ello es la situación en el estrecho de Ormuz, cuya parálisis total implicaría una dislocación inédita en comparación con crisis históricas. “Cada interrupción del suministro energético que hemos tenido, remontándonos a la década de 1970 (…) la interrupción máxima ha sido del 7%. Esta vez, con el estrecho de Ormuz cerrado, es del 20% de los mercados energéticos globales”.

Propone innovación ante las vallas

A pesar del sombrío panorama, la economista enfatizó que “aún se harán fortunas incluso en el periodo de laxitud económica”, tal como ocurrió con grandes corporaciones e innovaciones nacidas durante las crisis del siglo XX.

Hoy, el mundo se encuentra ante el inicio de dos nuevos superciclos: la Inteligencia Artificial —que podría añadir 17 billones de dólares al PIB mundial para 2030, aunque arriesga destruir 300 millones de empleos— y la transición energética.

Para capitalizar estas oportunidades, la propuesta de Moyo para las corporaciones y los estados se centra en abandonar los moldes tradicionales y entender que el capital se ha vuelto restrictivo. Las empresas enfrentan hoy la presión de gobiernos proteccionistas que exigen inversión local y de accionistas que penalizan el riesgo en mercados emergentes.

El llamado de atención para el Perú

Moyo aterrizó su análisis con una advertencia directa y realista para Perú. Subrayó que el país no puede asumir que la demanda de materias primas será eterna, puesto que los grandes centros tecnológicos de Boston o Silicon Valley ya financian activamente la búsqueda de sustitutos para el cobre que no dependan de las cadenas de suministro tradicionales.

“No caigan en el falso consuelo de creer que porque siempre hemos sido productores de cobre, siempre tendremos demanda de cobre (…) Todos pensábamos que China iba a crecer para siempre. La población allí se está desacelerando. Tenemos que pensar en lo que eso significa para nosotros”.

La economista concluyó que el Perú necesita construir con urgencia una narrativa diferenciadora y atractiva, reconociendo con humildad que, a los ojos de un inversor internacional, el país compite directamente en igualdad de condiciones con otras economías emergentes de ingresos similares.

“El Perú tiene mucho trabajo por hacer para lograr que su historia sea diferente de la de otros países. ¿Por qué el Perú es diferente de Malasia o Polonia si eres un inversor? No es tan diferente (…) Es muy importante tener la humildad de entender que los inversores tienen opciones y ahora los gobiernos se están convirtiendo en una valla muy alta”.

Dambisa Moyo al sector privado peruano

Tras el crudo diagnóstico sobre el letargo de la economía global, la reputada macroeconomista Dambisa Moyo participó en un debate junto a Carolina Trivelli, miembro del Consejo Fiscal del MEF, y Diego Macera, director del Instituto Peruano de Economía (IPE). Lejos de ampararse en la complacencia de los espectaculares precios actuales del cobre y el oro, Moyo sacudió al auditorio al exigir un cambio radical de estrategia: ante un panorama internacional fragmentado, proteccionista y restrictivo en capitales, el empresariado no puede seguir esperando las decisiones de la política táctica y debe asumir un rol proactivo en la gobernanza social y la integración regional.

Construir una potencia regional ante el fin de la globalización

Frente a la consulta de Diego Macera sobre cómo vender el perfil del Perú ante los exigentes directorios corporativos de Estados Unidos, Moyo fue tajante al señalar que la escala de 35 millones de habitantes ya no es suficiente en un entorno de alta competencia. La economista instó a los líderes locales a superar los nacionalismos regulatorios y articular una narrativa económica conjunta con sus vecinos.

“Los próximos 50 años no creo que el mundo se vaya a volver más global (…) Nos espera un mundo dividido. Y en un mundo dividido, no podemos solo esperar y rezar para que los inversores vengan. Necesitamos cambiar la narrativa. Y creo que la historia regional es donde lo encuentro más interesante”.

Advirtió que el aislamiento es imposible, pues los mercados financieros globales tienden a penalizar en bloque las inestabilidades regulatorias de Sudamérica. “Para la visión estratégica a más largo plazo de cómo traer capital aquí, vas a tener que hacer más trabajo porque por siempre serás arrastrado hacia abajo por los malos vecinos. Estás viviendo en un mal vecindario”, aseveró con crudeza.

Blindaje para el futuro

Al analizar por qué economías ricas en recursos naturales fracasan recurrentemente en sostener su desarrollo tras los auges comerciales, Moyo identificó un patrón de gasto irresponsable e instó a implementar reformas institucionales que sobrevivan a los breves y caóticos ciclos políticos peruanos. Como solución concreta, propuso estructurar grupos asesores fiscales bipartidistas formados por técnicos eminentes y, de manera urgente, establecer un fondo soberano de inversión que retire los excedentes extractivos del alcance del gasto público diario, replicando el exitoso modelo noruego de dos billones de dólares.

“Los desafíos económicos (…) son cambios estructurales que están ocurriendo, y sin embargo tenemos ciclos políticos que son muy cortos (…) ¿Cuáles son los errores comunes estructurales que cometen cuando tienen esta ganancia inesperada de precios? Sí, se gastan el dinero. Se gastan el dinero en el tiempo cero sin ninguna consideración. Y de hecho, la locura, la falsa creencia de que siempre va a ser así”.

La economista enfatizó la necesidad de utilizar la bonanza actual como amortiguador estratégico ante la desaceleración de China y los esfuerzos de Silicon Valley por sustituir al cobre. “No puedes gastar todo el dinero con la expectativa de que siempre va a ser así. No lo será (…) No bromeaba cuando dije que hay gente en Silicon Valley que investiga para encontrar sustitutos para el cobre”, alertó.

El desafío al empresariado

Moyo se centró en un enérgico reclamo al silencio político y social del sector empresarial. Interpelada por Carolina Trivelli sobre cómo mitigar las profundas desigualdades en las zonas rurales donde opera la minería, Moyo defendió el rol histórico de las corporaciones como agentes de ejecución y estabilidad ante la ineficiencia del Estado, y convocó a brindar un programa de acción propio y audaz. “¿Dónde está su manifiesto?, ¿dónde está el manifiesto que sale de esto?”, dijo.

“La industria no tiene que esperar siempre al gobierno, ¿verdad? El gobierno está ocupado peleando en la política, ¿y dónde está la visión de la industria para lo que debería ser la distribución del crecimiento? (…) El sector privado guarda silencio (…) Las empresas tienen un rol, pero no estoy escuchando cuál es el manifiesto ahora que el mundo ha cambiado”, anotó.

Finalmente, llamó a la empatía y contención social ante las inminentes crisis climáticas y alimentarias que afectarán a los ciudadanos más vulnerables, recordando que el sector privado debe adelantarse a los estallidos sociales actuando en el territorio. “Me sorprende no ver más revoluciones, más disgusto de la persona promedio, no quiero ver eso. Quiero ver que vayamos un paso adelante (…) El mundo está en un lugar desafiado, no hay crecimiento y no podemos decir: es problema del gobierno, no me cobren impuestos. Esa no es la innovación que necesitamos. Ayuda a ser parte de la solución”.


Revista-ProActivo_Edicion-259
Este artículo forma parte de la Revista ProActivo – Edición N° 259, para leer la publicación competa haz clic aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *