El ministro de Exteriores ha indicado que tendrá en cuenta estas medidas restrictivas en sus relaciones futuras con Washington.

El ministro de Relaciones Exteriores de , expresó este domingo que los proyectos de y se implementarán a pesar de las sanciones de Estados Unidos.

El canciller añadió que planea responder a las nuevas medidas impuestas por Estado Unidos. El presidente de ese país, Donald Trump firmó el viernes un proyecto de ley que impondrá sanciones a aquellas empresas que coloquen las tuberías para .

Trump ratificó el viernes la Ley de Autorización de Defensa Nacional respaldada en 738.000 millones de dólares para las sanciones contra los gasoductos Nord Stream 2 y , y otras medidas contra Turquía y Siria.

Lavrov aseguró que pese a las sanciones, el proyecto Nord Stream 2, al igual que serán una realidad. Además, afirmó que su país responderá a las sanciones de modo que no se dañen ellos mismos.

Recalcó que el proyecto de Nord Stream 2 será factible porque los europeos están interesados en él como seguridad energética a largo plazo y el beneficio comercial que les aportará.

Mediante un comunicado, la cancillería rusa señala que detrás de las sanciones hay un interés por imponer el gas licuado estadounidense y así desacelerar el desarrollo de la economía europea, como socavar la capacidad de competir con Estados Unidos en los mercados mundiales.

Luego de trascender las medidas coercitivas, un portavoz de la cancillería alemana ratificó su rechazo ante tales medidas que calificaron de extraterritoriales y afirmó que afectan a las empresas alemanas y europeas lo que supone una injerencia en los asuntos internos de esa nación.

La Unión Europea también se posicionó al respecto y expresó su rechazó a la imposición de sanciones contra empresas del bloque comunitario que realizan negocios legítimos con otros Estados.

El proyecto Nord Stream prevé el tendido de dos tuberías por el fondo del mar Báltico para transportar un total de 55.000 millones de metros cúbicos de combustible y es impulsado mediante una alianza entre empresas de , Alemania, Austria, Francia y Países Bajos.

Específicamente están involucradas la empresa rusa y accionistas de la empresa conjunta New European Pipeline AG. Con la consolidación del proyecto, Rusia podría enviar gas a Alemania sin pasar por Polonia y Ucrania.

Fuente: Telesur