
La compañía minera de plata Hochschild Plc detalló los planes para su primera extracción de tierras raras en medio de proyecciones de que aumentará la demanda de los metales que se utilizan para fabricar de todo, desde automóviles eléctricos hasta turbinas eólicas, aunque está abierta a separar el negocio.

Hochschild, que extrae plata y oro en Perú y Argentina, compró el proyecto chileno Aclara en 2019 por alrededor de US$56 millones. La compañía anunció que comenzará a extraer tierras raras en 2023, con la opción de generar más suministros a partir de 2027.

“Afganistán tiene reservas de bauxita, cobre, hierro, litio y tierras raras”, dice el último informe anual sobre los recursos minerales de Afganistán publicado en enero del 2021 por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

Un reciente informe de Roskill elogia los esfuerzos de varios países africanos por establecer una cadena de suministro de tierras raras diversificada, pero señala que el desarrollo de proyectos que satisfagan a todas las partes implicadas conlleva varios retos.

Las mineras de tierras raras y los productores de uranio están cosechando recompensas de la avalancha de dinero vertido en electrificación y temas de inversión ambiental, social y de gobernanza corporativa (ASG).

Los mineros tratan de aprovechar el aumento de los precios de muchos elementos de tierras raras, necesarios para los imanes permanentes que se utilizan en las tecnologías de baja emisión de carbono, así como en otras innumerables aplicaciones, como los sistemas de armamento.

China está estudiando si puede perjudicar a los contratistas de defensa de Estados Unidos limitando el suministro de minerales de tierras raras que son fundamentales para la industria, informó el Financial Times.

Un proyecto minero de tierras raras en Groenlandia ha provocado una crisis política y avivado el debate sobre el futuro de este territorio ártico, amenazado por el calentamiento global y que quiere independizarse de Dinamarca.

Una nueva investigación pionera ha ayudado a los geólogos a resolver un enigma de larga data que podría ayudar a identificar nuevas concentraciones sin explotar de algunos de los depósitos de tierras raras más valiosos.

La ambición de EE.UU. y Europa de impulsar la producción de materias primas raras utilizadas en vehículos eléctricos y turbinas eólicas y reducir la dependencia de China enfrentará obstáculos, incluidos costos más altos y preocupaciones ambientales.