Los nueve campos petroleros se ubican frente a los estados de Sergipe y Ceará, en el noreste del país, en aguas poco profundas de la costa, según un comunicado enviado a la bolsa de Sao Paulo.

La producción total de esos nueve yacimientos es de 13.000 barriles diarios, lo que equivale al 0,5% de la producción de Petrobras.

Petrobras separó los yacimientos en dos paquetes, uno con cinco explotaciones y otro con cuatro, y en ambos casos incluye en la operación las instalaciones integradas asociadas a la producción.

La petrolera está inmersa en una grave crisis por la caída del precio del petróleo y por el escándalo de corrupción que la policía investiga desde 2014 y que ha salpicado a numerosos políticos.

La empresa ha desarrollado un plan de venta de activos en negocios que no son considerados centrales, y este año pretende deshacerse de activos por US$15.100 millones.