Raúl Jacob, Presidente de la SNMPE

(Foto: Desde Adentro)

Desde Adentro conversó con Raúl Jacob, presidente de la SNMPE, para hacer un balance del año que se fue y de lo que viene en el 2022, con desafíos por delante, pero también con el propósito de promover el desarrollo del país.

¿Qué tres hechos considera que fueron los más destacados del 2021 en temas institucionales de la SNMPE?

Primero, el sostenido aporte y apoyo de la SNMPE al país en la lucha contra la COVID-19, que mereció la condecoración del Gobierno del presidente Francisco Sagasti. Segundo, la defensa de nuestros asociados, afectados por declaraciones políticas que pudieran poner en peligro sus actividades productivas y/o conflictos sociales que amenazaran sus operaciones. Finalmente, la decisión del Congreso de no otorgar facultades legislativas en materia de tributación minera al Poder Ejecutivo.

¿Qué lecciones nos deja el 2021 en el ámbito institucional?

La gran importancia que tiene la unidad de los sectores agremiados en la SNMPE. Ello, permite contar con una institución que defiende sus intereses y promueve su desarrollo con solidez, luego de 125 años de existencia. Igualmente, lo fundamental que es para el país que se presenten los argumentos defendidos por la institución de una forma técnica y mirando los grandes intereses nacionales.

¿Qué retos quedan pendientes para el 2022?

Si bien esperamos que la COVID-19 vaya cediendo. Todavía se va a requerir de un importante esfuerzo de nuestra parte para conseguir una “nueva normalidad” aceptable. Asimismo, atenuar la conflictividad social, lo cual va a requerir un esfuerzo sostenido en distintos ámbitos y áreas de acción de nuestra organización, y contar con una tributación y regulación adecuadas para un sano desarrollo de las actividades de los sectores minero, energético y de hidrocarburos.

¿Cuál cree que será el principal aporte institucional de la SNMPE en el 2022?

Persistir en nuestro objetivo de contar con una industria minero energética competitiva que promueva el desarrollo del país a través de una producción competitiva, aportes sociales, impuestos y empleos de calidad.

Fuente: Desde Adentro (SNMPE)