
La rápida transformación digital por la que atravesó Las Bambas en busca de la excelencia 4.0, le ha llevado a ser la primera mina en el Perú, con un Centro Remoto Integrado de Operaciones (IROC), que le permite operar desde Lima.

La deuda se relaciona con el Impuesto a la Renta (IR), que Las Bambas comenzó a pagar en 2021 después de cinco años de operaciones y pérdidas. Sunat alega que la empresa ha subestimado sus declaraciones de IR, especialmente en relación con los intereses de préstamos bancarios chinos, imponiendo multas y recargos retroactivos.