
Los precios del crudo operaban estables en general el martes, mientras los inversores esperan una dirección por parte de la OPEP y sus aliados después de que aplazaron una reunión formal para decidir si elevan la producción a partir de enero.

El incremento de los casos de COVID-19 durante el invierno del hemisferio norte no descarrilará el reequilibrio del mercado petrolero, generado en buena parte por el progreso en las vacunas, dijo Goldman Sachs en una nota, y añadió que espera una nueva alza del Brent hasta US$ 65 el barril en el 2021.

Los precios del petróleo caían el jueves desde máximos de siete meses, en medio de señales de aumentos de suministros que contribuían a frenar una racha alcista alentada por la expectativa en que las vacunas contra el COVID-19 reactivarán la demanda de combustibles.

El crudo subía el miércoles por cuarta sesión consecutiva, ya que el mercado hacía caso omiso a un reporte que mostró que los inventarios petroleros en Estados Unidos subieron más de lo esperado, extendiendo un alza impulsada por esperanzas de que una vacuna contra el COVID-19 mejore la demanda de combustible.

Los países emergentes, con China a la cabeza, están ya liderando la transición verde hacia vehículos eléctricos, lo que provocará una marcada caída de la demanda del crudo y pondrá fin a la “era del petróleo”.

Los precios del crudo se afirmaban el miércoles por esperanzas de que el grupo formado por la OPEP y sus aliados aplace el incremento planeado de producción petrolera para contrarrestar un aumento mayor del esperado en los inventarios en Estados Unidos.

De acuerdo a las cifras de Perúpetro, la producción de Petróleo en Barriles por Día (BPD) en el mes de octubre de este año fue mayor al mes anterior y se ubica en 37,851 BPD. Asimismo, la cifra registrada en octubre es menor en 32.4% a la obtenida en octubre del año pasado.

Royal Vopak NV, el mayor proveedor independiente de almacenamiento de petróleo del mundo, no tiene espacio libre en sus localizaciones clave en los Países Bajos, Emiratos Árabes Unidos y Singapur.

El aumento de casos de COVID-19 mantiene al mercado del petróleo en tensión, aunque la previsión de que el invierno sea más frío podría hacer subir los precios del barril, apuntó la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).