
China sería el único país del mundo cuya economía tendría un buen resultado en el 2020, por lo que su demanda de materias primas, entre ellos cobre, se recuperará más rápidamente, señaló el director de soluciones de portafolio de Credicorp Capital, Klaus Kaempfe.

China podría moverse para reinvertir en su industria minera para asegurar su base de recursos en el mundo posterior a covid-19, según un nuevo informe de Fitch Solutions. La pandemia arroja luz sobre las debilidades de la cadena de suministro en general y sobre la dependencia internacional de los productos estratégicos. El problema es…

Los precios del petróleo subieron el martes a casi tres meses, según las expectativas de que los principales productores acepten extender los recortes de producción que han apuntalado los precios, durante una videoconferencia que probablemente se celebre esta semana.

El oro caía el martes, lastrado por ganancias en los mercados bursátiles, pero las preocupaciones sobre los disturbios en las ciudades estadounidenses y las crecientes tensiones entre Washington y Pekín limitaban las pérdidas.

Los precios del cobre subían el martes y tocaban su nivel más alto en 2 meses y medio tras señales de que la economía de China, el mayor consumidor de metales del mundo, está extendiendo su recuperación del brote de Covid-19.

Los precios del cobre subían el lunes, ya que datos manufactureros mejores en China y el alivio de los bloqueos para contener el Covid-19 avivaban las expectativas de perspectivas de demanda más saludables.

El alza de las tensiones entre China y Estados Unidos está generando compras de refugio. Además, el dólar caía a su mínimo desde mediados de marzo, abaratando el lingote para los tenedores de otras monedas.

El aluminio cotizaba el jueves cerca de un máximo de dos meses, impulsado por esperanzas de una mayor demanda en China aumentaron el sentimiento, aunque se calcula que un mercado mundial con exceso de oferta y grandes excedentes limiten las ganancias.

Se prevé que los precios del litio, uno de los ingredientes clave de las baterías que alimentan los vehículos eléctricos (EV) y los dispositivos de alta tecnología, subirán en dos años, cuando empiece a surgir la escasez en el mercado causada por la reducción de la producción y la detención de las expansiones.