
Los políticos de América Latina, una región que representa más de la mitad de los recursos de litio del mundo, buscan aumentar el papel del estado en una industria que es crucial para alejar al mundo de los combustibles fósiles.

ProActivo | Según reciente información del Servicio Geológico de Estados Unidos – USGS, la seguridad en el suministro del litio se ha convertido en una prioridad para las empresas de tecnología de Estados Unidos y Asia.

Como parte de la cobertura ampliada de Fitch Solutions sobre los minerales para baterías, el litio y el cobalto, lanza una nueva previsión del precio del litio (tanto para el carbonato como para el hidróxido), que se suma a su actual cartera de previsiones de precios de minerales y metales.

El partido gobernante de izquierda de México abandonó los planes para nacionalizar la producción de litio y ahora está presionando para dar la bienvenida a inversores privados para ayudar a desarrollar el potencial del país en el metal utilizado para fabricar baterías, dijo a Reuters el legislador principal detrás de la propuesta.

La chilena SQM, segunda mayor productora mundial de litio, dijo el miércoles que sus volúmenes de ventas del metal escalaron un 180% en el primer trimestre ante la creciente demanda de la industria de vehículos eléctricos, lo que la llevó a acelerar planes de expansión existentes en el salar de Atacama.

La mayor minera de litio del mundo quiere extraer más metal para baterías de los autos viejos a medida que aumenta la demanda y se comercializan los vehículos eléctricos en desuso.

El aumento de la demanda de litio está avivando los precios de este metal para las baterías de los vehículos eléctricos, impulsando expansiones largamente retrasadas que podrían no producir los suministros adecuados que los fabricantes de automóviles necesitan para cumplir sus agresivos planes de producción.

La subida de los precios de los metales puede ser buena para los mineros, pero pone en peligro la transición a las energías limpias, ya que las baterías, los paneles solares y las turbinas eólicas necesitan cantidades considerables de cobre, níquel, cobalto, litio y otros minerales para su fabricación, advierte un informe.